
Quien pensaría que el Omega más tierno de la manada sería el mate del asesino más grande del mundo sobrenatural.
Así comenzó la pesadilla de Dixon, su vida fue tan fácil, solo tenía que sonreír para el cielo lo bendiga.
En cambio Sean no ha conocido la luz en su vida, su trabajo es castigar a sus enemigos sin piedad y no desviarse de su misión.
Cómo podrán sobrevivir a la inminente avalancha de calor y como podrán hacer que se borre una noche con consecuencias.
