Karla se veia mucho más animada desde esa noche, ahora había aceptado la sugerencia de Maddison sobre ir a caminar por las mañanas para hacer ejercicio, su hermana había hablado con una de sus amigas y llegaron a la conclusión de que quizás esa sea una buena idea para levantar su ánimo un poco. —Necesito una ducha —dijo Maddison tomando un trago de su agua —También yo —suspiré— ¿Lisa ya habrá llegado? —¿Ella a donde fue? —Tenía que ir con las chicas a firmar unos papeles, supongo que se fue luego de nosotras. —¿Que es eso? —preguntó Maddie caminando hacia el centro de la sala Un enorme florero con al menos dos docenas de hermosas rosas blancas adornaban la sala, Karla comenzó a acariciarlas mientras que descubría que en el centro había una pequeña tarjeta. "Las he comprado para ti

