Lisa sabía que no debía subir las escaleras pero allí estaba, yendo a buscar a su esposa para decirle que la cena estaba lista. El plan había sido comer en su casa y luego salir, porque la verdad es que al lugar a donde iban no tenía una cocina. Tocó la puerta de la habitación, esperando una respuesta pero en vez de eso solo escuchó un ruido sordo contra el suelo y se asustó. Entró a la habitación encontrándose inmediatamente con la espalda desnuda de su esposa, quién parecía lo suficientemente perturbada como para no tapar su cuerpo. —¿Te encuentras bien? —preguntó acercándose a ella— ¿Bebé? Karla miró a su esposa cuando escuchó su voz, estaba muy sorprendida por la situación y solo la miró triste, sin poder creerlo aún. Lisa notó que su celular estaba sobre el suelo y había una llamad

