Kevin fuera de control golpeaba sin cesar a Noah, quien solamente metía las manos queriéndose defender de la paliza que le estaban propinando sin saber el motivo. —¡No te hagas el inocente! —respondió Kevin, con los ojos llenos de lágrimas de furia y frustración. Finalmente, algunos estudiantes lograron separarlos. Kevin, respirando con dificultad, se dio cuenta de que necesitaba calmarse para poder pensar con claridad. —Esto no ha terminado, Noah. Voy a descubrir la verdad, y si eres culpable, pagarás por lo que hiciste —dijo Kevin, antes de salir de la cafetería. Mientras se alejaba, Kevin sabía que la búsqueda de justicia apenas comenzaba. Estaba decidido a proteger a Karina y asegurarse de que el responsable enfrentara las consecuencias de sus acciones. Noah lo vio irse, sangrando

