Farah tomaba té sentada en uno de los jardines de palacio. Se había instalado en la que siempre fué su habitación desde que era una joven y llegaron a ese palacio. Había visitado al rey Salah en su cuarto. Él permanecía la mayor parte del día descansando debido a su enfermedad y después de estar un rato conversando con él, decidió dejarlo descansar y marcharse al jardín. No le gustaba el palacio. Volver allí siempre le traía malos recuerdos, pero también en ese lugar vivía la persona más importante de su vida. A la que sólo trataba como un familiar cercano pero él era mucho más que eso. Se conformaba con poder disfrutar de su compañía y saber que él era feliz. Mientras disfrutaba de las vistas el atardecer de palacio le regalaba, Bagueera apareció para arruinarlo. —Por lo que veo has

