El médico salió con Nasser a la sala de espera para decirle que habían estabilizado a Jade y que permanecería dormida toda la noche. Le instó a que debía intentar que su esposa estuviera tranquila porque peligraba su salud. Le comunicó que si cuando Nasser estaba con ella, Jade se iba a desesperar de esa manera, él como médico debía prohibirle el acceso a la habitación porque la tensión de Jade no se podía descompensar tanto. Nasser se comprometió a no alterarla más y se mantendría alejado de ella, sí ese era el motivo por el cual Jade había despertado tan alterada. Pero le dijo al médico que él del hospital no se iba a mover y que pasaría la noche junto a su esposa en la habitación. El médico aceptó y se marchó mientras Akram que había escuchado los gritos de Jade, se acercó a un abatido

