Era sábado y Aizawa se encontraba despierto de temprano. Estaba algo inquieto, y cómo no, ese día habría luna llena, momento propicio para realizar el ritual con la Corona. Se levantó con el cuerpo medio molido, ser mujer no era fácil y esperar hasta la próxima luna llena era mucho, pues sería dentro de un mes. Decidido se bañó, se vistió y salió de su habitación en busca de las doncell. En su cuarto Bakugõ seguía durmiendo, los últimos dos días había estado evitando a Todoroki, ya que al darse cuenta que se estaba enamorando, prefirió ignorarlo por completo. Cómo sí eso le fuese a resultar, había pasado las últimas dos noches casi en vela autoconveciendose de qué todo era un error y que sólo se sentía presionado por la situación que estaba viviendo. Despertó con pereza, pues nuevamente

