Capítulo 5: Bar.

3557 Palabras
Han pasado un par de meses desde el inicio de las clases especiales. Los alumnos ya estaban más acostumbrados a la vida del internado. Se habían formado algunos grupos por afinidad de personalidad. Las clases continuaban de igual manera. Teoría en la mañana, prácticas por la tarde, trabajos, tareas, entrenamientos de mejoramiento de kosei y más exigencias al grupo de Lunas y Estrellas. Hawks ya era parte del cuerpo de profesores. Sus enseñanzas iban enfocadas a la defensa. Tokoyami lo miraba perplejo pues tenían un parecido de quirk. Shõto por su lado sólo se limitaba a hacer lo de la clase y luego se iba, no tenía mucho intercambio de palabras con el mayor. -Atención a todos. Dentro de un mes habrá una fiesta de gala en conmemoración a "Los Ángeles", tendrán que escoger pareja. -¿Qué?!!!. -Silencio!!. -Sensei, hay un problema- le dijo Shinsõ- Las Estrellas son más que las Lunas. -Bueno, sí las Lunas no tienen problema, pueden tener dos Estrellas o bien con sus mismos pares. -¿Qué dice sensei? ¿Hombre con hombre? Eso es muy europeo- dijo Mineta. -Bueno, vean la solución ustedes, yo sólo doy ideas. Seguiremos con el exámen. -¿Qué exámen?!!- Denki palideció. -Sí que eres distraído Kaminari-kun- le dijo Dabi. -Es sólo un exámen, no muerde- se burló Monoma. -Guau, que inteligente respuesta- le dijo con sarcasmo Kirishima. -Qué delicados- dijo el chico copiador. -Kaminari- le llamó el pelirrojo- Yo te ayudo. -¿Enserio?! Gracias amigo!. Eijiro se puso a reír. Los días pasaron sin más novedades. Los chico fuegos llevaban semanas sin mirarse, ni siquiera se hablaban. Si les tocaba hacer pareja en algún entrenamiento, sólo se limitaban a eso. Las tareas y trabajos las hacían con sus grupos. Día sábado, Enji para variar había llamado el día anterior a la Academia para justificar la salida de Shõto para ese día. El bicolor sabía que algo tramaba su padre, por lo que al salir de la Academia iba dispuesto a mandarlo al mismo diablo si venía con sus extrañas peticiones. Lorance fue por él. -Señor. -Lorance. Dime ¿que quiere Enji ahora?- preguntó mientras se colocaba el cinturón. -Señor, me parece que tiene una fiesta esta noche con los empresarios de Japón. -Maldita sea, y que más. -Señor. -Lorance. El chofer suspiró- Creo que deberá escoger algunas chicas para conocerlas- dijo mirando hacia adelante mientras conducía. Desde la hospitalización de Rei, Enji había contratado a cocineras, empleadas domésticas y choferes. Lorance se encargaba de los hijos de Endeavor. Los chicos habían formado una buena relación con su chofer, quién siempre los ayudaba cuándo salían a escondidas, o les daba una que otra información de su padre para que estuvieran preparados. Era su confidente. -Estoy harto que quiera manejar mi vida- dijo Todoroki tomando un sorbo de café. -Señor, su padre no es mala persona, usted a crecido, puede tomar las riendas de su vida en sus propias manos. -Gracias Lorance. Llegaron a la mansión. Shõto bajó y caminó hasta la entrada. Suspiró y abrió la puerta. -Llegué!- dijo mientras se sacaba los zapatos. -Shõto!!- su hermana Fuyumi salía para recibirlo con un abrazo, a pesar de hablar por teléfono, Todoroki no iba mucho a la casa- Cómo te a ido. -Hola Fuyumi, bien, la Academia es interesante. -Me alegro- le dijo mientras caminaban al interior. -¿Dónde está él?. -En su oficina. -¿Y Natsuo?. -Está en el gimnasio. -Ya veo. Iré a verlo. Se dirigió a la parte posterior de la casa, caminó por un largo pasillo hasta dar con una puerta de vidrio. Se asomó, dentro su hermano hacía pesas. -Oniisan. -Shõto!! Hola hermanito- le saludó secándose el sudor del rostro. -No te besare, estás sudado. -Que malo, te besare yo- le dijo estirando los labios para darle un besito en la mejilla- ¿Qué haces acá?. -Tú que crees. Enji me obligó a venir y por lo que me contó Lorance habrá una maldita fiesta de mierda en la que tengo que escoger alguna mujer. -Y sigue con eso- resoplo el albino. -No iré. -¿Qué dices?. -Que se puede meter la fiesta por dónde más le caiga- dijo con cara de burla- Por lo que sé será en un barco de la Marina, uno de los empresarios portuarios es el anfitrión. Tomaré mi auto y me iré al fin del mundo. -Llévame hermanito. -Obvio. Continuaban conversando de la Academia. Natsuo quería saber cómo se llevaba Todoroki con Hawks, intuía que su padre algo tramaba ya que era muy extraña la aparición del héroe número tres. Y más si justamente se  convirtió en profesor de Yuuei. -Shõto y que tal te llevas con ese tal Hawks. -Pues con suerte hago lo que dice en clases en cuánto a defensa. De ahí no hablo con él. -Jaja, le falló el plan a Enji. -Creo que sí, pero habla harto con mis compañeros, sobre todo con Dabi y Tokoyami. Pero yo lo ignoro. Se pusieron a reír, en esos momentos aparecía Endeavor. -Shõto, gracias por avisar tu llegada. -... -Bien, esta noche habrá una fiesta en el barco de mi amigo Golzine, es a las 21:00hrs. No quiero retrasos, se irán con Lorance. -Quiénes. -Tú y tus hermanos, Shõto. -¿Qué?! ¿Llevarás al maricón de tu hijo a una fiesta con tus amigos?! No vaya a ser que arruine tu gran reputación, Enji- le dijo Natsuo con sarcasmo. -Escuchame bien!. -Nos vemos en el almuerzo Shõto, iré por una ducha- le dijo comenzando a caminar, dejando al héroe con la palabra en la boca. -Es un irrespetuoso. -¿Vas a agregar algo más?- preguntó viendo a su hermano alejarse. -Que te quiero en esa fiesta Shõto ¿te quedó claro?. -Cómo sea- contestó sin mirar a su padre mientras se iba por el mismo camino que anteriormente recorrió Natsuo. Caía la tarde, la familia Todoroki se alistaba para ir a una lujosa fiesta en el barco de uno de los mayores inversionista de las empresas portuarias. Fuyumi vestía un elegante vestido n***o sin espalda que llegaba hasta sus rodillas. Natsuo un smoking n***o con corbata roja, Shõto un traje n***o con una camisa de color morado claro y una corbata a juego. Estaban en la sala de estar, esperando a su hermano menor. Shõto estaba en su habitación. -A ver, llevo celular, billetera. Me falta esto- dijo tomando algo de su mueble- Bien estoy bonito y no sé para qué- se dijo mientras se miraba al espejo. -Shõto!!!!!- lo llamaron sus hermanos desde la planta baja. -Voy!!- gritó el menor saliendo de su cuarto. Bajó casi corriendo y se topó con ambos hermanos y Lorance esperándolo. -¿Que hacías?- preguntó su hermana. -Buscaba esto. -¿Qué? ¿No te irás con nosotros?- le dijo algo confundido Natsuo, no se imaginó que las palabras de Shõto fueran verdad. -No, iré en mi auto. Seguiré a Lorance, tranquilos. -Está bien. Vámonos que se hace tarde- les dijo Fuyumi. Había algo de tráfico, el camino para llegar a los muelles era algo alejado. El semáforo cambió  a verde y el Audi avanzó derecho, sin embargo el Ferrari n***o de Shõto viro hacia la izquierda, haciendo cambio de luces a los de adelante. -¿Qué hace Shõto??!!- gritó Fuyumi al ver que no los seguía. Natsuo al igual que Lorance sonrieron. -Creo que Enji no la pasará muy bien hoy- dijo el albino. Mientras tanto Shõto continuaba su camino. Según el mapa se dirigía de vuelta a la ciudad pero por un camino que desconocía. Miraba los nombres de las calles para no perderse. Se veía bastante tranquilo, algunos bares y discoteque abiertos, así mismo restaurantes. El mitad albino estacionó cerca de un bar. Quería beber algo antes de irse a casa, no era una persona que bebiera mucho, pero sí tomaba sus copas en ocaciones. Y hoy era una de esas ocaciones, pues quería celebrar el haberle arruinado la noche a Enji. Bajó del auto y entró. El lugar era bastante bonito a decir verdad, rústico y elegante a la vez, adornado al estilo vintage. Música jazz para relajarse. Se acercó hasta la barra y tomó asiento. Mientras esperaba que lo atendieran, sacó su celular para ver las mil llamadas de Enji y Fuyumi, una sonrisa se dibujó en su rostro. Abrió los mensajes y encontró uno de su hermano. -Eres mi ídolo❤. Se dispuso a responder, cuándo sintió alguien frente a él. -¿Qué le sirvo?- preguntaron sin levantar la vista. -Un martini por favor- dijo dejando su celular a un lado para mirar al frente- ¿Bakugõ??. El nombrado levantó la cabeza de su pequeña libreta y abrió los ojos cómo plato. -¿Bastardo?. Qué putas haces acá- dijo con voz baja pero cargada de molestia. -Vine a beber algo, más bien que haces tú acá- le dijo Todoroki. -Yo trabajo acá- le dijo casi lanzando fuego de sus ojos, había tenido un día relativamente tranquilo, no quería que se arruinara. -¿Trabajas? Porqué. -No todos rebosamos de dinero cómo tú idiota. Todoroki se quedó callado, no sabía que responder, pues era la verdad. Sin embargo a Shõto lo que menos le interesaba era el dinero, había dejado mil veces platando a su padre con varios compromisos. Él no quería saber nada de empresas ni cosas raras, tenía claro que la persona que debía tomar ese lugar era su hermano Natsuo. Fuyumi estaba sacando su título para ser Pediatra por lo que su interés era nulo en la empresa de su padre. -Escucha Bakugõ que haya nacido en una familia acomodada no es mi culpa. A mí eso es lo que menos me interesa. Sólo vengo a celebrar la amarga noche de Enji, bebere un martini y me voy- le dijo con rostro serio. -Cómo quieras- dijo caminando hacia los licores, si se trataba de su padre, entonces si necesitaba un trago- Gin o Vodka. -Gin por favor. Sacó la botella, añadió vermut, espiga y dos onzas de gin a una coctelera y la batió con gracia, Shõto veía cómo su compañero se desenvolvía con soltura. En esos momentos Bakugõ le pareció otra pesona, relajado, concentrado, grato. Se acercó al mitad albino con una copa sacandolo de sus pensamientos. -Tú martini- le dijo con una sonrisa- Que sea una buena celebración. -Gracias- le dijo tomando la copa y bebiendo- Esto sabe muy rico. -Lo sé- dijo con altanería. -¿Puedo preguntarte algo?. -Escupelo. -¿Cómo fue que terminaste aquí?. Bakugõ lo escudriño por unos segundos, sus ojos recorrían a Todoroki por completo. -Hace unos meses mi madre quedó sin empleo. Mi padre es contador en una oficina estatal. Preferí ayudarlos de alguna manera. Aunque ellos no querían, yo igual busqué trabajo. Y encontré este lugar, necesitaban a alguien para limpiar en la noche. Después de un mes uno de los barman falló y no daban abasto. Tengo un amplio conocimiento culinario gracias a mi abuela, así que los ayudé con los tragos. Y creo que les gustó porque me ascendieron al día siguiente. -Vaya, bueno lo siento por tu madre. -La vieja es fuerte, lo superará. -¿Ella llama por tus permisos?. -Sí, no trabajo siempre, pero cuándo lo hago le aviso para que llame y me dejen salir. -Ya veo. -Bien ahora me toca a mí. -De acuerdo, pregunta- le dijo bebiendo más martini. -¿Porqué celebras?. Shõto suspiró- Mi padre siempre a sido estricto conmigo, de muy niño me entrenaba día y noche hasta llegar a mis límites. Cree que mi vida le pertenece, pero está muy equivocado- dijo apretando los puños con fuerza- Crecí y me rebele, además mi hermano Natsuo me apoya en todo. No me interesa su mierda de empresa- dijo tomando nuevamente- Siempre quiere que vaya a sus fiestas y reuniones para presentarme con su grupo de viejos decrépitos que se creen los reyes del mundo. Y que conozca a su hijitas para casarme- dijo con molestia. -¿Casarte?? Estás de broma bastardo- le dijo algo incrédulo- Eso es de los años de la colonia. -Lo sé, pero él quiere un matrimonio por conveniencia, tanto de dinero cómo kosei. -¿Qué? Que diablos tu padre, ¿está loco?. -Sí lo está- le dijo mirandolo- Es por eso que esta noche me e dado el lujo de dejarlo plantado en una fiesta de gala en un barco, junto con toda la tropa de empresarios y gente interesada. -¿Qué?! Eso no me lo esperaba de ti, Todoroki. Todoroki, que bonito escuchar su apellido en labios de un sexy irreverente. Era primera vez que no lo insultaba o le decía un sobrenombre. -Me das otro- le dijo sonriendo. -Es tú noche- le respondió sirviendo otro martini. -Katsuki-kun- le llamó un joven alto, tenía el pelo rubio y unos llamativos ojos celestes, tendría la edad de Natsuo, 19 años. Shõto lo quedó mirando, el chico era bastante atractivo- ¿Esto es tuyo?. -Calix eso es de mujer, debe ser de alguna clienta. Guardalo en la oficina, tal vez vengan a buscarlo- le dijo Bakugõ. -Tienes razón. Oye ¿vas a salir o no conmigo?- le soltó de repente. Bakugõ se sonrojó además de ponerse algo nervioso, lo que no pasó por alto a los ojos de Todoroki. -Ya hablamos de eso Calix- le dijo cerrando los ojos, concentrándose en no explotar todo- Parece que no entendiste. -Katsuki-kun, yo quiero conocerte, ¿porqué tú no?- preguntó haciendo un puchero. -Deja eso- le dijo tomandole los hombros- Mira hay clientes esperando, vamos a atenderlos. -Bien- contestó con una sonrisa. El chico caminó y Bakugõ detrás de él, había servido más martini a Shõto y se había marchado sin mirarlo. Todoroki se quedó pensativo, mirando cómo el rubio cenizo se alejaba. Bebió su copa y brindó en silencio por comenzar a pavimentar un nuevo camino a la libertad. Estaba sintiéndose algo eufórico, cuándo de pronto se acercó una compañera de Bakugõ. -Hola, ¿todo bien? Veo tú copa vacía- le dijo con una sonrisa. -Sí, lo está. Me harías otro martini, pero ahora con vodka. Gracias- le dijo Shõto mirándola con esos envolventes ojos bicolor. -Un placer- le respondió la chica que tenía orejas de gato debido a su quirk. Comenzó a preparar el trago y lo llevó hasta Todoroki. -Gracias. -Por nada, y, ¿estás solo?. -Sí. -¿Cómo te llamas?. -Shõto Todoroki y tú. -Yo soy I... -Ivy!!- la llamó de pronto Bakugõ, quién había estado atendiendo las mesas- Halia necesita que la ayudes con las mesas, yo y Calix estamos en la barra- dijo dirigiéndose a ella. -Katsuki-chan! Que molesto eres. Bien te veré más tarde- le dijo la chica al medio albino para luego alejarse. Bakugõ caminó hasta la altura de Shõto. -Qué tomas. -Martini. -Con qué. -Con vodka. -¿Combinaste?. -Es martini, qué más da- dijo bebiendo la mitad de la copa- Voy a querer otro. -¿Qué?. -Voy a pagar. Quiero otro- le dijo mirándolo con los ojos algo chiquitos. -Maldición- dijo llenando su copa. Esta vez se lo tomó de una para luego pedir otro, le daba lo mismo cómo irse. -Qu...quiero o...tro. -Olvidalo imbécil, mírate cómo estás. -Q...que, voy a a a pa...agar. -No debiste mezclar pedazo de estúpido. Menos si no acostumbras a beber. -M...me v...oy. -Dónde te vas tarado, apenas te sostienes. -A mí a...au...to. -Qué demonios!! Viniste en auto y esperas manejar así!! Estás idiota o qué!. -Q...q...ue te im...p...ort...a. -Maldita sea- dijo dándose la vuelta hacia afuera de la barra- Dame acá pedazo de idiota- dijo sacándole las llaves del bolsillo- Quédate quieto y no te muevas!. Salió lo más rápido que pudo. Su turno por suerte terminaba en treinta minutos más. Pidió irse antes explicando lo de su amigo borracho, y que mañana pagaría la cuenta. Miró con reproche a la chica que le sirvió martini con vodka. -Gracias- dijo con una reverencia. -Ve con cuidado Katsuki-kun, te llamaré mañana- dijo Calix. Bakugõ se fue dónde Todoroki y lo tomó por los hombros. -Pesas bastardo, estás gordo- le dijo tratando de caminar. -N...no est...oy sor...rdo. -Éstas peor de lo que creí. Llegaron al auto después de una difícil caminata. -Que joyita tarado- dijo abriendo la puerta para meter al chico a la fuerza, después de un rato logró sentarlo y colocarle el cinturón- Pareces un bebé- le dijo con tono molesto. Se fue al lado del conductor y prendió el auto. -Mierda, oye tarado dónde vives. -... -Oye contesta!!. -... Shõto se había quedado dormido. -Con un demonio- pensó algo rápido- Tendremos que ir a mi casa, por la hora deben estar todos dormidos- dijo hablando en voz alta aunque Todoroki no lo escuchara. El camino fue relativamente corto, el bar quedaba a unas manzanas de la residencia Bakugõ. Estaciono fuera de su casa y bajó. -Ayúdame un poco bastardo- dijo tomandolo por los hombros. Shõto a tientas se bajó del auto, con cara de borracho y los ojos entrecerrados. -¿Ll...llega...mos? Qu...iero pipí. -Maldita sea, espérate!. Con toda la dificultad del mundo lograron entrar a la casa y subir al segundo piso dónde estaba el cuarto del rubio cenizo. Bakugõ abrió la puerta y cerró tras de sí una vez dentro. -Pipí!!. -Allá está el baño!- le dijo mostrando una puerta. Shõto entró dejando la puerta abierta, no alcanzaron a pasar ni cinco minutos cuándo se escuchó tremendo estruendo en el baño. -Qué putas!!- dijo Bakugõ asomándose, Todoroki tenía la mitad del cuerpo dentro de la bañera, sus pantalones yacían en el suelo mientras un blanco trasero miraba al ojirubí- ¿Qué mierda haces?!- le gritó tomandolo por atrás, para acomodarlo frente a la taza de baño- Ahí maldito dos caras!!. Shõto dejó salir la orina con una tonta sonrisa. -Ahhh, esto es bueno. Bakugõ seguía sosteniendolo pues se tambaleaba para todos, sabía que si lo soltaba orinaría en cualquier lado. -Apurate bastardo!!- sus ojos se desviaron al pequeño "shõto" que no tenía nada de pequeño. Katsuki abrió los ojos cómo plato- Es más grande que el mío- pensó. Shõto se seco la puntita con algo de dificultad. Se agacho para subirse los pantalones colocando su desnudo trasero en la parte baja de Bakugõ. La imagen era bastante comprometedora. Bakugõ se limitó a dar vuelta el rostro mientras Shõto se subía los pantalones cómo podía.  Salieron del baño y Katsuki lanzó a Todoroki a la cama. -Mañana te mataré- le dijo para luego meterse al baño. Luego de unos minutos salía para encontrarse con Todoroki durmiendo sobre la cama, aún vestido- Maldición, me has dado un montón de trabajo bastardo. Comenzó a sacarle los zapatos, luego la chaqueta, la corbata y la camisa, dejándolo con una musculosa. Entre tanto movimiento, Shõto despertó. -Quiero sacarme esto- decía medio quejándose señalando los pantalones- Ayúdame- dijo con ojitos de borrego. -Genial- Bakugõ se puso de rodillas y trató de desabrochar el botón, estaba atorado. Mientras estaba en eso, sintió una mirada penetrante. Todoroki lo observaba apoyado en sus codos. Esos heterocromaticos veían el alma. Katsuki comenzó a sonrojarse e incomodarse. -Oye, Bakugõ. -Qué mierda quieres- dijo tratando de sacar el botón atorado. -¿Alguna vez lo has hecho con un hombre?. El rubio cenizo quedó en una pieza, decidido lo enfrentó con la mirada, sin embargo esos ojos lo intimidaron. -Estás demente maldito loco! Cómo se te ocurre- le respondió bajando rápidamente el rostro. -Bueno, yo e tenido varias novias (lo cuál era cierto) y siempre llegó a tercera base. -Que mierda es eso. -Sexo oral- le dijo con simpleza- Pero más allá no. Bakugõ se tenso de tal manera que con la fuerza ejercida rompió el botón y por fin le sacó, de un solo tirón, los pantalones al medio albino. -¿Quieres que lo intentemos?- le dijo Todoroki sentándose con dificultad. Seguía bajo el efecto del gin y el vodka. Bakugõ estaba de pie dándole la espalda, con los pantalones aún en la mano. No podía creer que Shõto le estuviera ofreciendo tener sexo, un rojo fuerte subió por sus mejillas. -Eres muy lindo- le dijo Todoroki arrodillandose en la cama y abrazandolo por el cuello- Quisiera saber más de ti- le dijo dándole una mordida en su nuca que terminó con un chupón. Katsuki sintió una corriente recorrer su columna y detenerse en su entrepierna. -Sueltame!!!- le gritó alejándose, casi haciendo caer al mitad albino. -Mmm, que malo eres, Katsuki, eres tan misterioso...- fue lo último que dijo cayendo de cara al suelo dormido. -Maldita sea!- dijo levantandolo para luego tenderlo nuevamente en la cama- Quédate ahí bastardo- le dijo colocando una cobija sobre él, mientras el otro roncaba de lo lindo. Bakugõ suspiró y lo quedó mirando por un rato. No entendía porqué tuvo esa reacción al sentir la mordida que le dio el más alto, menos la sensación que le dio en su entrepierna. -Estoy loco- se dijo para luego sacarse la ropa y acostarse al lado de Shõto- Muévete- lo empujó, pero Todoroki ni se inmutó- Genial- se dijo dando media vuelta para dormir, fue en esos momentos que Bakugõ sintió un par de brazos que lo rodeaban y lo apretaban. -¿Qué?! Oye sueltame!!- pero no obtuvo respuesta, Shõto dormía plácidamente abrazando a Bakugõ. GRACIAS X LEER
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