Capítulo 3: Extraños Celos.

2147 Palabras
Era jueves y la alarma del celular no dejaba de sonar, Bakugõ estiró la mano y apagó el molesto aparato, se dió vuelta en la cama y se topó con un bulto. -¿Qué carajos?!- dijo levantando la ropa de cama, a su lado un semialbino dormía plácidamente- ¿El madito dos caras?! ¿qué hace acá?!- se preguntó tratando de recordar algo, miró hacia la mesa en la cuál estaban trabajando- Claro, ya recordé, nos recostamos unos minutos para descansar la vista, debimos quedarnos dormidos. -Oye! Idiota! Arriba!- le decía mientras trataba de moverlo. -Mfgm. -Oye!! Todoroki!!. El medio albino pegó un salto del susto y quedó sentado en la cama, con los ojos somnolientos, el cabello para cualquier lado y la comisura de la boca húmeda por las babas. A Bakugõ esa imagen le pareció graciosa. -Espabila!! Es hora de levantarse, tenemos clases!. -Ahhhhh!!!- bostezaba el mayor mientras se levantaba- Ya voy. -Vete a tu cuarto!!. -Sí, sí- le dijo mientras salía de la habitación- Te veo en clases- le dijo cerrando la puerta. -Idiota. Estaban todos en el comedor desayunando, Sato había hecho unos pastelillos para todos. -Sato-san están increíbles- le dijo Momo alabando su buena mano. -Jaja, no es nada Yaoyorozu- le dijo el chico sugar. Terminaron de desayunar, ordenaron todo y se dirigieron al salón, pues las clases estaban por comenzar. -Ojiro-kun- se acercó el pelimorado- ¿Aún estás molesto conmigo?. -.... -Contéstame, no te haré daño- le dijo casi en un susurro. Mashirao se detuvo en seco y lo miró con el ceño fruncido. -Déjame en paz Shinsõ. -Por fin puedo escuchar tu bella voz Ojiro-kun. -No me hables- le respondió el rubio para luego seguir caminando. Todoroki iba conversando con Midoriya y Tokoyami, detrás de ellos Bakugõ venía rodeado por Kirishima, Kaminari, Sero y Ashido, todos venían hablando de lo que harían el fin de semana. -Oye Bakugõ- le llamó un rubio de ojos grises- ¿Harás algo este finde?. -Que mierda te importa- contestó secamente. -Oh vamos que carácter! Si que eres un adonis. -Déjame o te vuelo ese rostro de princesa Monoma. -Uyyy que miedito, bueno, cuándo estés de mejor humor hablamos- dijo alejándose en compañía de Tetsutetsu y Kendo. -Imbécil. -Creo que le gustas- a su lado aparecía Dabi. -Qué putas!! De dónde saliste!!. -Estaba detrás de ustedes, vaya si que son distraídos- le dijo el chico alto caminando al salón. Entraron al aula, Aizawa estaba sentado en su escritorio esperando la campanada que daba inicio a las clases. -Buenos días a todos. -Buenos días sensei!!. -Bien, el día de hoy entrenaremos en la colina. -¿Enserio?!!- varios alumnos estaban emocionados por salir a entrenar a los verdes parajes que se encontraban detras del edificio. -Así es, vayan por sus trajes, lleven agua y fruta, el camino es relativamente largo. En quince minutos más los quiero en el patio. -Sii. Minutos más tarde la clase completa se encontraba en la parte posterior del edificio con sus trajes listos, y una pequeña mochila. -Caminaremos por cuarenta minutos hasta llegar a las laderas que dan a la Colina Netsujou. -¿Netsujou?. -Significa Pasión Hagakure-san- le respondió Momo. -Que lindo nombre- dijo Mina con ojos de amor. -Bien, vamos!!. -Sii. Realmente el camino era largo, pero estar al aire libre caminando sobre pasto, viendo algunas vacas pasatando, una que otra oveja y algunos caballos, era suficiente para levantar los ánimos. -Sensei, hay varios animales por aquí. -Sí Midoriya, hacia el otro lado hay una parcela, los cuidadores son en la mayoría veterinarios y alumnos de las clases B y C que se encargan de ellos, está en su itinerario de clases. -Vaya! Que genial! Y nosotros ¿podemos ir a ver?. Aizawa lo miró con una ceja levantada. -Tal vez- le respondió su profesor- Vamos!! Aún queda camino!!. -Sii sensei. El lugar era increíble, el pie de la colina era asombroso, tenía una bella cascada que media unos cincuenta metros de altura, la vegetación era abundante, se respiraba calma. -Atención todos, hoy nos acompañará Mei Hatsume, ella es alumna de la clase H, del departamento de apoyo de la Academia. Sé encargará de estudiar el movimiento de sus ataques para mejorar sus trajes. -¿Enserio?!!. -Sí, ya que hoy deberán practicar tres movimientos para su quirk. -¿Queee?!!. -Sin quejas!! Son Lunas y Estrellas!. -Sii sensei. Estuvieron gran parte del día haciendo ejercicios y movimientos nuevos. Era agotador pensar en cada movimiento para un nuevo ataque con un nuevo nombre. Hatsume se dedicaba a escribir cada detalle que vio en todos. Una vez terminado se despidió de Aizawa, se subió a una extraña bicicleta androide y salió disparada a la Academia. -Tengo hambre!!!- reclamaba Mineta. -Yo también- Sato se tiraba en el pasto. -Bien! Atención tendrán treinta minutos para comer, diez para reposar y luego seguirán!!. -Sii sensei. -Esto es peor que el ejército- se quejó Aoyama. -Que esperabas, somos los electos para el programa Ángeles, es obvio que deben ser estrictos- le dijo Tokoyami. -Además es sólo un aperitivo, el almuerzo deberá esperar- dijo Koda mirando su manzana. -Pero igual, son demaciado cuadrados- respondió Aoyama dándole un mordisco a su fruta. -Midoriya quieres agua- le ofreció Todoroki después de beber. -Gracias!- le dijo Midoriya llevándose la botella a la boca. -Kyaaa!! Un beso indirecto!!- les dijo Mina que estaba sentada en el grupo de al lado. -¿Qué?!- Izuku se sonrojó. -Eso no es nada! Ayer Todoroki besó a Kaminari- contó Sero cómo si nada. -¿Qué?!!. -Sero!!- le dijo sonrojado el rubio al recordar el roce tímido que tuvo con la lengua de Todoroki. Kirishima recordó la escena y fruncio levemente el ceño. -To...Todoroki-kun ¿es cierto?. -Sí Midoriya- le contestó con simpleza- Kaminari tenía calor, y mi hermano Natsuo siempre nos daba un beso para regular nuestra temperatura, así que lo aplique. Los que estaban alrededor quedaron mirando algo confundidos al mitad albino, que no le veía lo malo en besar a alguien para ayudarlo. -Bu...bueno eso es muy tierno de tu parte, pero creo que si lo tocas con tu mano derecha también puede funcionar Todoroki-kun- le dijo sonriendo el pecoso- No se ve muy bien andar besando a la gente porque sí- tratando de no sonar duro. -Ohh ya veo. Entonces puedo hacer esto- le dijo tocando la mejilla derecha del pecoso dándole frío. -Sí, es refrescante Todoroki-kun!!- le decía Izuku con una sonrisa. Todoroki le sonreía de igual manera. Bakugõ los miraba con el ceño fruncido, ver a Midoriya mirar a alguien más realmente le molestaba, y peor si era Todoroki. Se levantó del grupo y fue a caminar, lo que fuera para no ver esa patética escena que le daba náuseas. -Ojiro-kun, ¿quieres mi plátano?- le ofreció Shinsõ. -¿Qué dijiste?!. -Mi plátano- dijo mostrando la fruta- Traje varios y pensé que querrías uno- le dijo mirándolo de forma coqueta. -Gra...gracias- dijo tomando la fruta, la comida no se negaba. -¿Ya no seguirás enojado conmigo?. -No te confundas- le respondió el rubio. -Eres un chico difícil Ojiro-kun, pero me gustan los retos- le dijo con una sonrisa laciva, lo que hizo sonrojar al chico de la cola. -Eres un... -Bueno, que difrutes mi "plátano"- le dijo levantándose del pasto para luego alejarse. Mashirao lo miraba con un rostro indescifrable, no sabía si era rabia o vergüenza. -Ojiro ¿estás bien?- preguntó Shoji al notar el rostro del más bajo. -S...sí estoy bien- le respondió con una sonrisa. Una hora más tarde continuaban con el entrenamiento, estaban bastante agotados con todo, de la nada apareció Hatsume en una moto androide que tenía un acoplado. -Llegué de nuevo!!!- saludó la extraña chica- Les traigo los trajes!!. Todos fueron corriendo dónde la chica, parecían bebés esperando una paleta. -Guooo están increíbles!!. -Vayan probando los nuevos artefactos que les trajo Hatsume. -Sii sensei. Los chicos comenzaron a probarse sus instrumentos nuevos. -Están de lujo!!- decía Kaminari mientras se colocaba su protector de ojos y el aparato en su mano derecha. -T...te ves muy bien Kaminari- le dijo Kirishima al verlo con sus nuevos juguetes. -Gr...gracias, tú también te ves bien- le dijo el rubio mirandolo de arriba para abajo, pues el traje de Kirishim dejaba poco a la imaginación, sus pectorales duros eran los que más resaltaba. Denki se sonrojó cómo colegiala. -¿Estás bien?. -Sí, yo, claro- le dijo sonriendo. Todoroki se había ido detrás de unos árboles para ponerse su nuevo traje. Al salir se veía bastante bien, Bakugõ lo observaba de lejos. -Todoroki-kun!! Mira mi traje!!- el pecoso iba corriendo feliz hacia el medio albino para que le viera el traje, iba tan deprisa que no notó una roca saliente de la tierra, se tropezó estrepitosamente y cayó sobre Todoroki, más bien sobre los labios del mitad pelirrojo. -Lo siento!!!- se levantó el peliverde sonrojado hasta las orejas- No fue mi intención!!- le dijo tapando su boca. -Tranquilo Midoriya- le dijo Shõto levantándose- Sólo fue un accidente. -Sí jeje, un accidente. Lejos Bakugõ comenzó a sudar nitroglicerina por montones. -Bro, te vas a explotar ti mismo si no te calmas- le dijo Kirishima mirando sus manos. -Cállate maldita sea. -¿Y ahora que le pasa?- preguntó confundido Sero. -Pues vaya a saber uno- le respondió Denki. Terminaron por fin el exhaustivo entrenamiento. Aizawa dio la orden de recoger sus cosas y dirigirse al internado. Bakugõ se adelantó a sus compañeros para bañarse antes que llegaran todos. Estaba enojado más de lo común y ni él sabía porqué. Le molestaba todo, pero más la cercanía de Todoroki y Midoriya. Y más porque el medio albino andaba repartiendo besos a quién se le cruzara. Los odiaba a ambos y ya ni sabía las razones coherentes. -Maldito dos caras, es un puto- pensaba Katsuki mientras se alejaba más y más de sus compañeros. En pocos minutos y sin darse cuenta había llegado de los primeros al internado. Se metió rápidamente a los baños sin haber ido primero a buscar ropa limpia. Por lo que se ducho y salió con la toalla envuelta en la cintura. Las chicas iban llegando en el momento justo que vieron al rubio cenizo dirigirse al ascensor, con sus marcados pectorales al aire. -Amigo!! Pedazo de cuerada!! Se te podría caer la toalla!!- le decía Mina abrazandolo. -Ashido-san!!- le increpó Momo. -¿Qué?! Son sólo bromas amistosas!. -Sueltame Ashido- le dijo con voz ronca. La chica rosada dejó de abrazarlo para luego ver a su amigo subir al ascensor y dirigirse a las habitaciones. -No me dijo un sobrenombre, ¿qué le pasará?. -Está raro desde el entrenamiento- le dijo Sero tratando de entablar conversación con la chica. -Bueno, tendremos qur esperar a que se le pase- le dijo Mina sonriendo. -Sí- le contestó con cara de tonto. -Chicos- les llamó Iida- Ayer hablé con Aizawa-sensei y podemos cenar y almorzar acá en el edificio. Así que fuimos con el director y nos traerán la comida en horarios. El almuerzo a las 13:00 y la cena a las 19:00, los domingos repondran los alimentos y bebidas de nuestra cocina. -Iida-san, eres increíble, gracias- le dijo Momo. -Sii Iida-kun gracias!!. Sus compañeros agradecidos con el chico megane, que siempre se hacía cargo de ciertas cosas, ya tenían decidido quién sería el presidente de la clase A y la delegada, pues Momo siempre lo estaba ayudando. Todoroki después de ducharse subió a su habitación, se vistió y salió en dirección al cuarto de Bakugõ. Golpeo sin tener respuesta. Después de cinco minutos volvió a golpear sin tener nuevamente respuesta. -¿Qué le pasa?- volvió a golpear, pero ahora más fuerte. -Quién demonios molesta!!!!- gritó abriendo la puerta con los ojos llenos de ira- Qué putas quieres maldito!!. -Oye calmate, quiero terminar el trabajo y me voy. -Toma!! Haz tú maldita parte y yo haré la mía!!- le gritó pasándole unos papeles y un libro- Mañana juntamos la mierda y no vuelvas a hablarme!!!- dijo pegando tremendo portazo, dejando a Todoroki confundido en el pasillo. -¿Todoroki-kun? ¿Estás bien?. -En realidad no sé Midoriya. -¿Puedo ayudarte con algo?. -No, tranquilo, estoy bien, vamos a almorzar mejor. Bakugõ no bajó a comer, Kirishima le llevó el almuerzo, pero tampoco le abrió la puerta, por lo que dejó la bandeja en el suelo y se fue al cuarto de Kaminari pues iban a jugar play junto a Sero y Mineta. Al día siguiente las cosas no cambiaron. Las clases seguían su curso normal. La teoría era tediosa pero necesaria. Katsuki seguía molesto, no le habló a Shõto por el trabajo. El medio albino se acercó a él, ordenaron el trabajo y se fueron a la sala de profesores para entregarlo. Luego de eso cada uno siguió su camino, esa fue la última vez que se cruzaron. GRACIAS X LEER
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