Transcurrieron varios meses, Petra siempre que podía la fastidiaba a Emma con algunos comentarios sobre su esposo y otras mujeres, también se reunía con las mujeres de la manada y les metía cizañas de Emma para que no la trataran, eso a Emma la enfurecía pero sabía que tenía que buscar la manera de desenmascararla. Una mañana Evander salió a recorrer la aldea junto a Nick y otros guerreros para ver las necesidades de cada familia y como estaba marchando todo bajo su mando. Emma junto a Karina, adecuaron una habitación para que fuera el cuarto de costura, ella salió a la sastrería para escoger unas telas e hilos, empezaría a confeccionar sus propios vestidos, algo que le encantaba hacer, los que tenía ya estaban desgastados y tenía que representar a su esposo como la señora de la manada,

