Al entrar al castillo vieron a Petra venir hacia ellas con unas mantas. Petra: pensé que iban a tardar más en el lago, estaba dando tiempo que llegara Evander para ser yo la que le dijera lo terca que es su esposa, - “ya me dirigía para allá para llevarles las mantas”. Emma: que descarada es esta mujer, con voz firme dice - “porque tardaste tanto, las mantas eran para cuando saliéramos del lago”. Petra: que se cree esta mujer para hablarme así, - “ya iba para allá, ustedes se apresuraron en venir”. Emma: suelta una carcajada, con sus penetrantes ojos azules la mira fijamente y le dice sarcásticamente - “que querías que te esperamos hasta mañana que llegaras o que pescáramos un resfriado”, - miro a Karina, - “dile a unos de los sirvientes que me suban agua caliente”. Petra: pone cara a

