Al llegar al salón, las esperaba un guapísimo Evander, que ejercía de padrino, se le paró el corazón al ver a Emma y comprobar lo bellísima que estaba con aquel vestido Azul, su oscuro y rizado pelo n***o lucía un entrelazado de flores que flotaba a su alrededor convirtiéndola en una reina, aturdido ante su belleza, fijó sus ojos en su redondo escote, que revelaba una piel suave y sedosa, unos senos firmes y hermosos, donde descansaba el colgante que le había dado a Nick, avergonzado por haber quedado atontado, miró a Sara, que con una agradable sonrisa le agarró del brazo y juntos caminaron hacia la capilla donde un nervioso Alan, con un emocionado Magnus, la esperaban con una grata y encantadora sonrisa. Durante el intercambio de votos, Megan se mantuvo junto a Marie y Ashley, frente a

