No me fijé en su rostro

1007 Palabras

Han pasado dos días y por fin obtuve un permiso especial. El teniente Cruz tuvo que mover algunas de sus fichas para conseguirnos los permisos. Doris y yo, íbamos en el auto del teniente. Estábamos camino a una clínica. Según Doris, lo mejor era hacer una ecografía o una prueba de sangre, en lugar de una prueba de orina. Yo no tenía conocimiento sobre esto, ni siquiera tenía conocimiento de los hombres o los niños. Apenas y me soportaba a mí misma. —¿Estás nerviosa? —Sí, lo estoy. —¿Crees que el padre sea alguien de aquella fiesta? —No lo sé. —¿Y si es así? Ella conducía con cuidado y miraba a la carretera, la miro por un momento y decido responder con honestidad. —Si es así, no sé qué vaya a pasar. —No te preocupes, el teniente y yo, no te dejaremos sola. Dirijo mi mirada por la

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR