Una pista

1022 Palabras

Han pasado cerca de cuatro meses desde aquel regaño que recibí junto a la subteniente Duarte. El teniente nos perdonó por haber hecho lo que sea que hicimos, esta es la fecha y no recuerdo que pasó exactamente esa noche y había decidido no matarme la cabeza, pero... —¿Embarazada? —Así es. —¿Está seguro? —Sí. —¿Cien por ciento seguro, doctor? —Ya le dije que sí. —¡No puede ser posible! ¿Cómo es eso posible? —Oiga... los bebés no caen del cielo, no aparecen de la nada, ni los trae la cigüeña como nos dicen cuando somos niños. Usted es una adulta y ya sabe cómo se hacen. —¿Es usted doctor? —¿Qué insinúa? —Digo que es un pésimo doctor, ¡Iré con otro! Salgo del consultorio azotando la puerta por la rabia que tenía en ese momento. Hace una semana había comenzado a sentir un fuerte mo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR