Jordan la nalgueó con fuerza haciéndola tambalear. -Pues ahora no- la enderezó y una desnuda y confundida Emira quedó desnuda y lista para más- Vístete, debemos irnos- Se giró para mirarlo furiosa. -Esta es una de las malditas cosas que debes cambiar si pretendes que firmemos un desgraciado tratado de paz- dijo enojada caminando hacia el armario. -Y tú debes dejar de decir tantas groserías por esa linda boca- replicó divertido de dejarla frustrada aunque eso lo hiciera sentir peor a él mismo. Una ofendida Emira caminó y tomó la ropa interior que había dejado tirada en el suelo. Se vistió dandole la espalda. Jordan se acostó atravesado sobre la cama. -¿A qué parte del mundo te gustaría viajar? -A tu recontra- -Oye- le advirtió- Cuidado como hablas. Bufó molesta y él quiso reír. -

