Capítulo XVIII (Mamás celosas)

1472 Palabras

Desde hacia muchísimo tiempo no me sentía tan feliz, exactamente cuando vi por primera vez a mi compañera, cuanto más en el momento que pude tomarla y renacer en su esbelto cuerpo. Ahora mi felicidad se ha multiplicado, mi cachorro es otra razón para estar más feliz de lo que ya me encontraba. Gavin se removía en mi interior al verlo ahí en su cama dormido, tan pequeño, tan parecido a mí, no hacía más que llenar mi pecho de orgullo. ¿Cuántas veces no había deseado tener a su familia dónde pertenecer? Y eso era con mi cachorro y Verónica. Me había limitado a verlos a través de fotos y de lejos sufriendo como un condenado por no poder estar cerca pero ahora que todo había pasado ya podía tenerlos junto conmigo y por sobre todas las cosas me aseguraré de que permanezcan a mi vista. En e

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR