Sentí mi respiración agitada dado lo nerviosa que estaba por la cercanía y el temple de Acheron. El hombre no había soltado mi mano ni un momento desde que ambos habíamos salido de casa como si estuviera temeroso de que me las arreglara y pudiera escapar, ¡Como si un tipo como él pudiera temer a algo! Además yo nunca dejaría a mi hijito en manos de ese lobo posesivo psicótico. El hombre que manejaba detuvo el auto frente a una casa y Acheron me ayudó a salir volviendo a tomar mi mano aunque estaba claro que no lo necesitaba, estaba tan ansiosa por volver a ver a Nicki, tanto que cuando cruzamos la puerta y escuché la risa de mi hijo corrí a buscarlo soltándome del agarre opresivo de Acheron. Nick se reía en los brazos de una mujer rubia quien le hacía caras graciosas, realmente me enco

