Sam Dormir con Lumilda entre mis brazos era lo mejor que podía experimentar, la manera en que su cuerpo buscaba el contacto con el mío o incluso la forma en que me movía yo buscándola a ella por la cama cuando se alejaba un poco de mi cuerpo, no había despertado tan bien en toda mi vida. Tenía la costumbre de despertar al amanecer para hacer los recorridos de rutina, pero ahora no quería levantarme, quería pasar más tiempo aquí con ella, pero estaba consciente de mis obligaciones y entre ellas estaba ir a ese recorrido antes del desayuno para después pasar por Gardenia, me moví un poco para colocarla sobre la cama y ella se quejó un poco aun dormida haciéndome sonreír. - ¿Vas a salir? - pregunto somnolienta y no pude evitar dejar un beso en sus labios -Tengo que ir a dar un recorrido e

