Lumilda Me sentía muy bien estando con los padres de Sam, ellos sin duda eran muy lindos, cuando conocí a su padre la primera vez que vine pude darme cuenta de que era un gran hombre, muy comprensivo y dedicado a su familia, ahora que conocía a Mery podía ver esa calidez que tienen las madres, ella era atenta, amorosa y capaz de dar su vida con tal de cuidar a su familia de cualquier cosa. Tenía mis miedos acerca de cómo tomarían la noticia de que serían abuelos, pero ver la sonrisa que ellos mostraban me daba cuenta de que estaba haciendo las cosas bien, el brillo en sus ojos y la emoción que sentían ambos era algo que me emocionaba, porque no sabía si la noticia les agradaría, pero ahora entendía eso de que la sangre llama y era algo increíble. -No sabes la felicidad que nos da al sa

