Cap. 42

1600 Palabras

Cinco minutos. ¿Qué eran cinco minutos? Nada. No le haría daño a nadie, ¿o sí? Y ahora corría, corría. Pero no podía respirar bien, se estaba ahogando. ¿Por qué corría? ¿De qué corría? Miró sobre su hombro, solo hallando oscuridad, pero jamás deteniendo su andar apresurado. Y tropezó con una rama, rodó y rodó por una pequeña colina. Chocó con algunas piedras y ramas. Y estaba cada vez más ahogada, como si tuviera una cuerda enredada alrededor de su cuello y con cada respiración esta se apretara más. Se quedó tirada en el suelo del bosque. Con una mano bastante perezosa, buscó su teléfono en un bolsillo, pues llevaba bastante tiempo vibrando -lo escuchaba. Sin embargo no lo encontró. —Valeska. Ahogó un chillido. Aterrada. No. No. No. —¿Qué quieres?—, jadeó por lo bajo, empezando a le

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR