Dave. El lunes por la mañana apenas puedo concentrarme en mi trabajo, siento que estoy, pero no existo. A la hora de la comida, no voy a comer. En cambio, como un maldito acosador, voy al teatro donde sé que April está porque hoy tiene una audición. La espero fuera del teatro por un rato hasta que veo a varias chicas salir, menos a ella. Así que le marco por teléfono. —Hola, Apple. ¿Cómo te fue en la audición? —Creo que muy bien —responde. Ella sigue sin aparecer por la calle—. Ya sabes cómo es todo esto. Te cuento cuando nos veamos ¿sí? Voy saliendo del teatro y hay demasiado ruido. Me quedo inmóvil al descubrir una mentira más. —De acuerdo —contesto—. Supongo que irás a trabajar, ¿no? —No, pedí el día. Me reuniré con algunos compañeros de la Universidad. —Está bien. Adiós, App

