Ralph entendió muy temprano en la vida que uno siempre tenía dos caras: la que le mostraba al público y la que le mostraba a la familia. Recordaba haber visto a su abuelo muy dolido por primera vez a los diez años. Él iba en uno de sus buses de campaña con personal limitado y familia esencial; la verdad es que no había más espacio en el bus familiar, así que Leonel, Elise y Ralph se cambiaron al de su abuelo. El presidente había sido informado de la trágica muerte de su hermano debido a las drogas. Gabriel había peleado personalmente contra el narcotráfico durante años, había luchado por sacar a su hermano de ello y, sin importar el dinero, el tiempo y el amor que invirtiera la familia, Pedro estaba muy metido en ello. Todos lo conocían como el tío "enfermito", el que siempre estaba busca

