CAPÍTULO 4: LA PRIMERA MISIÓN.

1808 Palabras
Es de noche y vuelvo al complejo militar, necesito dormir algo. Ya llevo prácticamente tres días sin dormir y solo puedo medio conciliar el sueño donde el doctor, pero antes de ir hacia la zona médica, me voy a mi zona de descanso para dejar mis cosas y como siempre, todo está en completa calma cuando todos se han ido a sus casas después de una misión y cuando no estamos en alerta. Salgo de mi camarote y me dirijo hacia el consultorio del doctor Noel, toco la puerta y nadie contesta por lo que sé que no está. Ingreso, cierro la puerta con seguro porque sé que él siempre lleva sus llaves con él y con eso le digo que estoy adentro. Me acomodo en el sofá cama que está en una pequeña habitación al lado de donde se ubica su escritorio y camilla. Después de un momento de mirar al techo y tratar de dejar mi mente en blanco, logro conciliar el sueño al fin. - Atrápenla!!!, que no se escape!!!. - Grita una voz a mi espalda mientras sigo corriendo lo más rápido que me dan mis piernas para poder escapar y salir de la casa de seguridad en la que me encuentro por entrar en el programa de protección a testigos. Sigo corriendo pero alguien me alcanza desde atrás y cuando me están ahorcando con el brazo alrededor de mi cuello, escucho un disparo. - Corre y no mires atrás. - Me grita uno de los agentes que me están custodiando en la casa, lo observo y él está herido, luego veo que dispara hacia otro sitio y que comienza un cruce de disparos. Corro hasta lograr salir y en cuento estoy afuera, se empiezan a escuchar pequeñas explosiones y cuando ya estoy algo más lejos, la casa explota por completo matando a todos adentro. - Oriana... Oriana. - Escucho que alguien me llama, así que abro los ojos casi de golpe. - Perdón por despertarte, pero ha surgido algo y el comandante está llamando a todos de regreso. - Me dice el doctor en cuanto me siento en el sofá. - No sé preocupe, antes le doy las gracias por dejarme dormir aquí. - Le contesto al colocarme de pie y al estirarme un poco. - Es que sé de los problemas de insomnio que tienes y me da mucha pena tener que despertarte. - Este es mi trabajo y el que escogí, así que renegar de ello es inútil. - Le respondo con una media sonrisa para que deje de sentirse mal. - Cuídate mucho Oriana, por favor. - Lo haré. - Le digo y salgo de su consultorio. Camino hasta llegar al centro de operaciones en donde esta Peter ahora junto con David. - Oriana, el comandante quiere verte en su oficina. - Me dice David en cuanto llego. - Ok. - Respondo y luego me dirijo hacia allí. Llego y toco la puerta. - Adelante. - Me mandó a llamar señor?. - Pregunto al abrir la puerta. - Si, tienes una misión especial. Cuando los demás hayan terminado con la suya irán por ti, siéntate que te explicare lo que tienes que hacer... - Me dice y yo solo suspiro porque a pesar de todo lo que he hecho y de todas las veces que he expuesto mi vida, no consigo que me respete y me vea de otra manera, por lo menos con menor desprecio. Entro en su oficina, cierro la puerta y tomo asiento. - Lo escucho señor. - Es lo único que digo para concentrarme en lo que me van a decir. Ethan. Estaba profundamente dormido cuando me llamaron y tuve que salir algo de prisa, cuando llego y aparco, me encuentro con Roy en el estacionamiento. - A ti también te llamaron?. - Le digo al verlo mientras bajo mi maleta con algunas cosas adentro que necesito para el camarote que me dieron aquí. - Siempre nos llaman a todos... demonios, otra misión secreta... - Escucho que dice al mirar hacia otro lado. Sigo la dirección de su mirada y me encuentro con que está mirando hacia el helipuerto del complejo militar y que hay alguien subiendo en un helicóptero militar que está a punto de salir y que por su complexión, es una mujer. - Sucede algo?. - Pregunto. - Nada, mejor entremos. - Me responde algo incomodo Roy y yo solo lo sigo en silencio pero por su actitud, sé que algo sucede y él no está muy contento. Ingresamos y nos están esperando David, Peter y el comandante Grason, y una vez que entramos, Sabrina llega detrás de nosotros. - Comencemos con los detalles de la misión, siéntense por favor. - Dice el comandante y todos lo hacemos pero falta alguien. - Disculpe comandante pero falta Oriana. - Le comento antes de empezar con las instrucciones. - Ella ya se fue para una misión paralela a esta, quien termine primero ayuda a los demás. - Me responde y yo solo guardo silencio. Después de que nos dan las instrucciones, nos preparamos para irnos hacia nuestro destino que está en un desierto en unas instalaciones donde están planeando ataques terroristas. Nos lleva algunas horas llegar a una base militar que está a unos kilómetros del lugar, ahí nos reciben y nos dan una camioneta Hummer para que los cuatros nos vayamos en ella hacia nuestro paradero final. Sabrina maneja, Roy va adelante de copiloto y yo voy atrás con David mientras este está viendo unas cosas en una tableta al mismo tiempo que habla con Peter por medio de unos auriculares que tiene puestos y yo solo veo por la ventana el desierto que hay alrededor de nosotros. Llegamos al lugar pero nos estacionamos a unos metros para no ser detectados y para avanzar a pie, cada uno toma su posición y comenzamos a avanzar con mucho cuidado hacia la entrada de lo que parece ser una bodega abandonada y algo destruida. Avanzo con cautela una vez que estoy adentro, el lugar parece estar vacío y eso se me hace algo raro por la gran cantidad de armas que hay guardadas. - Despejado. - Informo por la radio pero aún alerta cuando tengo mi perímetro supuestamente controlado, luego de un par de minutos todos nos reunimos y yo me acerco a David para comunicarle mi incomodidad. - Creo que hay algo que no está bien David. - le comento al pararme a su lado. - Estoy de acuerdo. - Me responde en voz baja. De repente se escucha a Peter hablarnos algo alterado por la radio. - Salgan de ahí ya, es una trampa!!!. - Nos dice Peter. - Maldición, hay explosivos y los acaban de detonar. - Dice ahora Roy. - Salgan todos, ya!!!. - Nos grita David y todos empezamos a tratar de salir del edificio lo más rápido que podemos, pero una vez que estamos cerca de la entrada, nos empiezan a disparar. - Sabrina!!!, cuanto tiempo nos queda antes de que esto explote en pedazos?. - Le pregunta David mientras nos resguardamos de los disparos. - Menos de diez minutos. - Responde Sabrina entre el sonido de los disparos. - Muy bien, salgamos de aquí. - Responde David. Me levanto un poco para observar por una de las ventanas para comenzar a ubicar a los que nos están disparando y cuando ya tengo ubicado a varios, les empiezo a disparar uno por uno, dando inicio a un gran cruce de disparos. No sé cuánto tiempo pasa por que todo es como en cámara lenta, logramos salir del edificio y cuando ya estamos llegando los cuatro a la Hummer aún con los disparos pasándonos por los lados, el edificio explota a nuestras espaldas, haciendo que todos nos tiremos al suelo para protegernos de los escombros y de la onda expansiva. - Al carro!!!... - Escucho entre el ruido a David gritar. Me levanto rápidamente y corro hacia la Hummer. Una vez adentro, Sabrina empieza a manejar y nosotros a disparar por que salen varias camionetas para perseguirnos. En medio de la persecución, me doy cuenta de que realmente Sabrina es muy buena en su conducción, hasta temeraria me atrevo a decir. Apunto mi fusil hacia las llantas de una de las camionetas y sigo disparando, logrando finalmente que esta pierda el control, se estrelle y explote. Seguimos en la persecución y en el cruce de disparos cuando Sabrina nos habla en voz alta. - Le dieron al tanque de gasolina y se está vaciando muy rápido. - Tú sigue hasta donde nos de la gasolina. - Dice Roy al tirar una granada a otra de las camionetas. Cuando ya finalmente solo queda una camioneta persiguiéndonos, nos detenemos por la falta de gasolina. Nos agachamos un poco más para evitar que las balas nos hieran y para pensar un poco lo que vamos a hacer. - Ahora que David?. - Pregunta Sabrina mientras seguimos disparando, pero el problema es que la única camioneta que queda es blindada, por lo que es mucho más difícil pararla y nos están dando con todo. Después de algunos minutos más de intercambio de disparos, escuchamos un helicóptero sobrevolar sobre nosotros. Todos miramos como podemos y veo que hay una mujer arrodillada en el piso del helicóptero, ella coge un lanzacohetes preparándose para disparar. - Es Oriana!!!, agáchense!!!. - Grita David. - Está loca!!!. - Dice Sabrina. - Pues esa loca como la llamas, nos está salvando el trasero a todos!!!. - Le dice Roy. Yo solo no puedo dejar de mirar, desde que dispara hasta para ver como explota la camioneta enemiga en mil pedazos. Después de la explosión, nos bajamos de la camioneta y observamos como el helicóptero sigue dando vueltas con ella aún arrodillada y el lanzacohetes a un lado suyo mientras llega otro helicóptero para aterrizar y llevarnos en él. Una vez que están los dos helicópteros en el aire, Oriana vuelve a usar el lanzacohetes con nuestra camioneta, haciendo que esta también explote. - Porque hizo eso?. - Pregunto. - No podemos dejar ningún cabo suelto porque nunca estuvimos aquí. - Me responde David con voz alta por el ruido del helicóptero. Aterrizamos en la base militar después de algunos minutos, bajamos del helicóptero y yo me quedo a cierta distancia para ver como el helicóptero de Oriana aterriza, luego veo que todos bajan y que ella es prácticamente la última, así que me acerco para ayudarle con las maletas que tiene que cargar. - Déjame ayudarte... - Le digo al estar a su lado cogiéndola por sorpresa, ella me mira algo confundida y sorprendida a la vez. - Es lo único que puedo hacer como agradecimiento por salvarnos. - Le digo y ella solo asiente aún confundida, yo solo le sonrío un poco y le ayudo con la maleta más pesada.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR