CAPÍTULO 5: ME SORPRENDE.

1908 Palabras
Oriana. Llego a la base militar y de inmediato voy hacia algún ordenador del lugar para enviarle la información que hackee de la base enemiga de la que acabo de regresar a Peter para que ya me deje en paz. Mientras los archivos se están enviando, voy mirando algunos y encuentro uno que me llama la atención, por lo que empiezo a examinarlo y es entonces que me doy cuenta de que los demás están en peligro. Me pongo el auricular para poder contactarme con Peter. - Peter me recibes, me escuchas?. - Digo al seguir mirando el archivo. - Si Oriana, te escucho. - Me responde al otro lado. - Tienes que sacar a los demás del lugar en donde están, es una trampa. Me oyes Peter?, los tienes que sacar de ahí pero ya. - Le digo y me levanto para salir en su ayuda, dejando todo en orden para que nadie más pueda acceder a la información que tengo. - Oriana, el helicóptero está listo para que salgas de inmediato otra vez. - Me dice ahora el comandante. - Voy saliendo. - Respondo mientras llevo todas mis cosas nuevamente al helicóptero. En unos cuantos minutos, llegamos al lugar y puedo ver que la camioneta de ellos se ha parado en medio de un cruce de disparos, por lo que de inmediato cojo uno de los lanzacohetes que hay en el helicóptero, me arrodillo, lo coloco encima de mi hombro y disparo cuando tengo la oportunidad, haciendo que el carro enemigo vuele por los aires con sus tripulantes adentro. Cuando veo que los cuatro salen finalmente de la camioneta al parecer sin un rasguño, respiro profundamente de alivio por verlo bien y en una sola pieza. Una vez que veo que ya están adentro del otro helicóptero y que están a una distancia prudente, cojo otro lanzacohetes y vuelvo a disparar para no dejar ningún rastro de nuestra presencia. Los dos helicópteros vuelan hacia la base militar de nuevo, mi helicóptero es el último en aterrizar. - Nos adelantaremos. - Me dice el piloto del helicóptero al bajarse con los demás que me habían acompañado en mi misión, una vez que ya había apagado el helicóptero. - Por supuesto. - Respondo pero lo hago más para mí misma, así que lo observo y asiento con mi cabeza de forma positiva y me quedo organizando mis cosas para volverlas a bajar. Cuando ya estoy por coger las maletas, alguien llega a mi lado tomándome por sorpresa y más cuando veo de quien se trata. - Déjame ayudarte... - Me dice y yo no puedo dejar de estar sorprendida. - Es lo único que puedo hacer como agradecimiento por salvarnos. - Me sigue diciendo al coger una de las maletas, la más pesada de las dos con una media sonrisa que me confunde aún más haciendo que me pregunte internamente, porque lo hace. Él me hace una señal para que me adelante un poco y luego me alcanza para caminar a mi lado. - Porque no hablas?. - Me pregunta de pronto. - Solo cuando es necesario. - Le respondo para que no piense que soy más rara de lo que ya debe de creer. Al notar su silencio al caminar, giro mi cabeza para observarlo y al hacerlo me encuentro con su mirada. - Qué sucede?. - Pregunto en voz baja y algo avergonzada. - Nada, discúlpame, es solo que me he llevado una muy grata sorpresa al escuchar por fin tu voz y déjame decirte que tienes una voz muy dulce. - Al escucharlo, no puedo evitar sonrojarme porque no estoy acostumbrada a que alguien me diga algo así. - Ethan!!!, vamos a comer. - Dice Sabrina al llegar a nosotros, pero solo le habla a él y a mí me ignora. Nuestra relación no es muy buena, no nos llevamos. - Vaya con ellos Rivers. - Le digo al detenerme y al extenderle mi mano para recibirle la maleta que tan amablemente se ha ofrecido en cargar. - Adelántese ustedes Sabrina, yo voy a acompañar a Oriana a dejar esto tan pesado y ya los alcanzamos. - Le responde Ethan muy serio, Sabrina le sonríe, pero a la vez se le ve la molestia y luego se mira como si quisiera asesinarme, yo solo la evado y retomo mi camino. - Parece que Sabrina y tú no se llevan muy bien. Bueno, creo que el problema es más de ella que tuyo. - Me comenta Ethan al volver a caminar a mi lado. Dejamos las cosas en el lugar que le corresponde y luego nos dirigimos hacia el comedor, pero cuando estamos llegando, se me acerca un soldado de la base para pedirme que lo acompañe a comunicaciones, así que le hago una señal a Ethan para que siga y no me espere. Después de hablar un momento con el comandante sobre mi próxima misión secreta que será nuevamente en solitario cuando nos estén llevando de regreso al cuartel de la ciudad, voy de regreso al comedor para cenar algo porque tengo mucha hambre y ya llevo muchas horas sin probar bocado. Cuando ingreso al comedor, mi mirada se encuentra con la de Sabrina, quien está sentada al lado de Ethan y le habla de manera muy coqueta, hasta lo tiene agarrado de gancho. Ella se pone seria al verme y luego hace que más soldados se sienten con ellos para que yo no tenga espacio para sentarme en su mesa. La observo, medio me sonrío y me dirijo hacia donde sirven la comida, ya que nunca me ha importado sentarme sola a la hora de comer. Algunas veces me han acompañado Roy, Peter, el doctor y David a comer cuando me los encuentro en las cafeterías, pero la mayoría de las veces siempre como sola. Hago la fila para que me den mi ración de alimentos y cuando voy a caminar hacia una mesa, me doy cuenta de que Roy y David, ya van de salida, me saludan y luego se van. Yo solo me enfoco en ubicar una mesa alejada del bullicio que está causando Sabrina con los soldados porque no me gusta tanto ruido y no me siento cómoda siendo el centro de atención como lo hace ella. Tomo asiento y empiezo a comer. - Hola, puedo sentarme?. - Me pregunta Ethan con su bandeja de comida en la mano, yo solo asiento totalmente sorprendida mientras mastico. - Acá es mucho más tranquilo, sin tanto alboroto. En eso creo que nos parecemos, a mí tampoco me gusta tanto el ruido y prefiero manejar bajo perfil. - Me sigue diciendo al relajarse en su asiento para beber más de su jugo. - No piensa que soy rara?. - Le pregunto cuando termino de masticar y tragar. - Por supuesto que no, porque he de pensar eso?. - Me responde con otra pregunta, pero parece como algo interesado en mi respuesta. - Ethan... porque te fuiste?. - Pregunta Sabrina al acercarse a la mesa muy seria y molesta. - No me gusta tanto ruido cuando estoy comiendo Sabrina pero a ti si y eso lo respeto pero a mí no me gusta. Es mejor que regreses con todos tus amigos. - Pero... - Intenta ella decir algo pero Ethan la interrumpe. - Ve tranquila. - Le dice Ethan para dar por terminada la conversación o más bien el reproche de ella. Una vez que Sabrina se va enojada para su mesa, Ethan bebe de su jugo y luego me mira de nuevo. - Y bueno... responde a mi pregunta por favor. - Me dice al esperar que yo termine de masticar. - mmm... porque casi todo el mundo lo piensa. - Respondo al mirar hacia otro lado y en voz muy baja. - Ese no es mi caso, así que no te preocupes por eso y si me disculpas, te voy a robar una papa frita. - Dice y luego saca una papa frita de mi plato para comérsela y yo solo asiento y abro los ojos más sorprendida que antes. Después de que terminamos de comer, él me acompaña a mi camarote. - Buenas noches Oriana, que descanses y gracias por salvarme la vida el día de hoy. - Buenas noches Ethan, que descanse. - Es lo único que le respondo antes de entrar a mi habitación. Al entrar a mi habitación, me cambio de ropa luego de darme un baño y trato de dormir, pero si digo que dormí tres horas es mucho, por lo que me pongo a leer la información que me enviaron para mi próxima misión y luego me voy hacia el gimnasio por un muy buen rato. Cuando finalmente ya me siento cansada y vuelvo a la realidad que me rodea, veo la hora y me doy cuenta de que estuve toda la mañana haciendo ejercicio y ni siquiera desayuné. Me bajo de la bicicleta estática, bebo agua para zacear mi sed, luego voy a una máquina expendedora de comida y saco algunas cosas de ella para quedarme en mi habitación por el resto del día hasta que sea la hora de salir de la base. Cuando llego al salón en donde debemos estar ya listos para salir, Ethan se me acerca un poco cuando estoy revisando mi maleta. - Te perdiste todo el día, si no es porque David y Roy me dijeron que eso es normal en ti, me hubiera preocupado. - Me dice al mirar lo que estoy haciendo. - Y por qué te preocuparías por mí?. - Eres mi compañera. No veo la hora de llegar, quiero ver a mi sobrino y a mi hermana. - Me comenta al apoyar la cintura en el borde de la mesa y cruzar sus brazos. - Ya lo harás. - Le respondo sin mirarlo porque necesito estar muy concentrada y él no me permite mucho hacerlo, me pone nerviosa. - Ya podemos montarnos en el avión de carga, por favor cojan sus cosas. - Nos dice David al entrar en el salón de espera improvisado. Todos nos organizamos en nuestros puestos para irnos y yo me siento muy cerca del piloto para prepararme cuando estemos llegando a mi próxima parada. - Vamos a hacer una maniobra, por lo que les pido que se sienten, se pongan sus cinturones de seguridad y no se muevan de ahí hasta nueva orden. - Nos dice el piloto después de un tiempo de estar volando y todos toman sus posiciones. - Oriana, prepárese porque ya estamos llegando. - Me dice cuando se gira hacia atrás para mirarme de lado. Me paro de inmediato, cojo mi maleta, me pongo los implementos y luego me coloco el paracaídas. A continuación, el piloto abre la compuerta de atrás por donde tiran la carga para que yo me aviente del avión por ahí. - Ya estás lista?. - Me pregunta el piloto con la voz elevada por el ruido y yo solo le contesto con el pulgar hacia arriba. - Suerte!!!. - Me dice David que está muy cerca de mí. Camino con algo de dificultad por la corriente de aire, pero mientras avanzo, miro a Ethan por un momento antes de lanzarme del avión. Él me mira como preocupado y como si no estuviera entendiendo nada, por lo que me causa mucha ternura. Le hago una señal con la mano para despedirme de todos y luego me lanzo del avión hacia otra misión. . 
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