CAPÍTULO 6: IRINA.

1931 Palabras
Ethan. Llegamos a la base y no puedo evitar sentirme preocupado por Oriana. Desde que estoy trabajando en la unidad especial, es la segunda vez que la envían sola a una misión y de una manera muy seguida, prácticamente no la han dejado descansar y eso me molesta, pero prefiero quedarme callado por que por lo que he escuchado, esto es una situación normal, sobre todo con Oriana. Después de que dejo mis cosas de la misión y me cambio de ropa, salgo del edificio militar para irme hacia la casa de mi hermana Kimberly. Al parquear afuera de la casa, mi sobrino sale de ella como un huracán a darme la bienvenida. - Tío!!!. - Me dice al correr hacia mí. - Hola amigo, cómo estás?, cómo te has portado?. - Le digo al cargarlo. - Muy bien, como siempre tío, me extraña que me preguntes eso. - Me contesta y yo no puedo evitar soltar una carcajada. - Hubieras sido un excelente padre. Se te dan muy bien los niños... - Me dice la voz de una mujer que reconozco de inmediato. - Entra a la casa Joel por favor y dile a tu mamá que vengo con mucha hambre para que me sirva como para un batallón. - Le digo a mi sobrino al bajarlo para que regrese a la casa y en cuanto lo hace, respiro profundamente para mantenerme calmado. - Necesito hablar contigo Ethan. - Me dice Irina al dar unos pasos más hacia mí, pero yo me alejo. - No hay nada de qué hablar Irina y la verdad no quiero tener que escuchar otro reproche estúpido de tu marido, así que te voy a pedir de la manera más atenta que te vayas. - Le respondo algo fastidiado y cuando intento dirigirme hacia la casa, ella se interpone en mi camino. - Por favor Ethan... no seas así. Perdóname por no haber creído en ti y por haberte abandonado en esa cárcel, yo sé que lo que hice no tiene perdón, pero de verdad necesito que lo hagas porque a pesar de todo… yo te sigo amando. - Cuando ella me dice esa última parte, no puedo evitar reírme. - Ay por favor Irina, esta conversación no tiene sentido. Todo se terminó, así como lo acabas de decir, en el momento en que no creíste en mí, en el momento en que me abandonaste a mi suerte en esa cárcel, cuando me enviaste el anillo de compromiso a la cárcel y cuando te casaste con uno de mis mejores amigos supuestamente en cuanto me dieron sentencia. Así que ahora es un muy mal chiste que vengas a decirme que me amas. - Le digo y aunque me siento mal por hacerla llorar, es necesario que le deje las cosas claras para que me deje en paz. - Tú ya no sientes nada por mí Ethan?. - Me pregunta y esto me hace detenerme en toda la entrada de la casa. - Te amé como a nadie Irina, por eso te pedí que te casaras conmigo, pero ahora todo eso quedó en el pasado y lo único que quiero hacer, es seguir con lo que me queda de vida y lo único que quiero es que mi pasado me deje en paz. Así que te voy a pedir que me dejes de molestar porque ya no siento nada por ti y no quiero terminar odiándote de nuevo como lo hice por muchos años atrás. - No te creo Ethan, no creo que me hayas dejado de amar así de fácil. - Me responde algo alterada. - Así de fácil no Irina, deja en paz a mi hermano que él dejo de amarte por tu culpa. Ya deja de ser tan egoísta y egocéntrica que el mundo no gira alrededor tuyo y si tienes un poco de dignidad, es mejor que te largues de mi casa o voy a tener que pedir una orden de restricción para que no te puedas acercar y te aseguro que tu marido estará muy complacido en dármela. - Le dice mi hermana en la puerta muy enojada. - Tranquila Kim... - Le digo porque sé que mi hermana es capaz de pegarle. - No Ethan, que se largue de mi propiedad y que ya te deje en paz de una vez por todas. Yo no soy tan educada y comprensiva como tú. - Me responde furiosa. - Vete Irina. - Le dice ahora William tratando de ayudarme a contener a su esposa y dicho eso, ella se sube a su auto y se va. - No lo puedo creer, pero que rayos le pasa a esa mujer. Es una completa descarada. - Dice mi hermana al ingresar a la casa furiosa. - Cálmate Kim que ya se fue. - Le digo para tratar de calmarla. - Ethan... todavía amas a esa mujer?. - Me pregunta muy seria. - No Kim. De hecho, el odio que llegue a sentir por ella ya ni siquiera esta, para mi es una completa desconocida. - Le respondo seriamente. - Mejor vamos a comer, me estoy muriendo de hambre. - Le digo con una sonrisa para que ella se relaje. - mmm... más te vale Ethan, esa mujer nunca te ha merecido. - Me dice al dirigirse hacia la cocina y yo la sigo con mis manos sobre sus hombros. Después de que nos dieron dos días de descanso, regreso a la oficina luego de haber podido compartir un gran tiempo con mi familia. - Hola, buenos días. - Les digo a todos al ingresar a la oficina para sentarme en mi puesto de trabajo. - Y Oriana?. - Pregunto al ver que su puesto esta impecable y al ver que no la veo por ningún lado. - No ha regresado de la misión. - Me responde Roy mientras escribe en su computadora. - Pero ya han pasado dos días... - Le digo en voz baja y algo preocupado. - Así es el trabajo Rivers y más para ella. Esperemos que regrese... - Me dice él muy serio, me parece que tampoco está de acuerdo con que Oriana sea enviada a misiones sola, pero creo que él opta por quedarse callado. - Buen día... Ethan, me pensaste?. - Dice Sabrina al entrar en los cubículos de trabajo. - Lo siento Sabrina, pero no. - Le respondo y a ella no le agrada mucho mi respuesta, pero a Roy si por que se sonríe. De hecho, le estoy diciendo la verdad, solo por unos momentos me acorde de Oriana y de verdad llegue a pensar que ella ya había regresado de su misión secreta. Mientras estamos todos haciendo nuestros informes en los puestos de trabajo, llega Oriana completamente destruida. La pobre se ve agotada, sucia de pies a cabeza como si la hubieran arrastrado por todo el desierto, pero no le veo heridas. - Oriana, estás bien?. - Le pregunto al ver que se sienta en la silla de su escritorio, colocando sus cosas a un lado en el suelo completamente cansada al recostarse en su mesa. Ella no me mira, pero me levanta un pulgar para decirme que está bien. - Oriana, a mi oficina y tú David, has la reunión con los demás por favor mientras hablo con ella. - Comenta el comandante al llegar a nuestra posición. David solo asiente y el comandante se va hacia su oficina con Oriana, quien se levanta de una manera algo lenta. - Los espero en la sala de reuniones en dos minutos. - Nos dice David a los tres. Mientras estamos reunidos, veo que después de algunos minutos, Oriana sale de la oficina del comandante, que coge sus cosas y luego se marcha. Luego de la reunión, salgo a dar una vuelta por las instalaciones y mis pasos me llevan hacia la zona húmeda del complejo. Al llegar, me siento en las graderías y después me doy cuenta de que hay alguien nadando en la piscina, así que me quedo observando porque me relaja, pero no es hasta que ella sale de la piscina que me doy cuenta que la mujer que vi la primera vez que estuve aquí, es Oriana. Al observarla, detallo que cuando se está secando el cabello y el cuerpo, intenta caminar pero se detiene para agacharse y sobarse el tobillo derecho con las manos, luego se va hacia los baños cojeando un poco, así que decido esperarla afuera de los vestidores para ayudarla a llegar a la enfermería. Es obvio de que llego lastimada de la misión y se torció el tobillo. - Hola. - Le digo cuando ella sale ya bañada y cambiada de ropa. - Necesitas algo?. - Me pregunta algo confundida por verme en el pasillo a la salida del vestier. - Si, necesito llevarte a la enfermería para que te revisen ese tobillo. - Le contesto mientras miro su tobillo lastimado. - Como te diste cuenta?. - Fue solo por casualidad. Estaba en las gradas cuando saliste de la piscina y vi cuando te lo acariciabas y cuando te fuiste al vestier cojeando un poco. - No te preocupes, no es necesario que te tomes esa molestia. Si me sigue molestando, iré a ver al doctor. - Me responde como incomoda. - Vaya, es la primera vez que me hablas tanto... pero he de decirte que no voy a complacerte y que voy a llevarte a la zona médica por que algo me dice que no vas a ir y te vas a aguantar la molestia y el dolor. - Le respondo al acercarme un poco a ella. - Te digo que no es necesario... - Me vuelve a decir, pero yo solo la cojo con la guardia baja y la levanto para acomodarla en mis brazos. - Vamos despacio para no lastimarte. - Le digo y no puedo evitar sonreírle al mismo tiempo que ella esta como en shock y algo sonrojada. Cuando llegamos a la puerta del consultorio del doctor porque ella me pidió que la llevara ahí en vez de a la propia enfermería, ella estira un poco su brazo derecho para tocar la puerta del consultorio. Al momento, esta se abre y el doctor Dupois sale a la vista. - Oriana... qué te pasó?. - Pregunta sorprendido el doctor. - Se torció un tobillo en la última misión y me ofrecí a traerla. - Pasen por favor, siéntala en la camilla que ya voy a revisarla. - Me dice al dejar la puerta abierta y al darme espacio para ingresar al consultorio con ella en brazos. - Muchas gracias por traerla teniente Rivers por que conociéndola como la conozco, sé que ella no hubiera venido por su cuenta. - Me comenta el doctor y con sus palabras, corroboro algo que ya me temía y es que ella no se preocupa por su bienestar físico. - Ya puede irse Ethan, gracias por traerme, no es necesario que se moleste más en ayudarme, yo me quedo con el doctor. - Me dice ella mientras el médico se organiza para atenderla. - No tengo nada más que hacer así que me quedare, le molesta doctor que lo haga?. - Pregunto al sentarme en un sillón del consultorio. - Por supuesto que no. Al contrario, me gusta que alguien a parte de mí se preocupe por esta niña. No me mires así Oriana que de verdad pareces una cuando te comportas tan terca y ni siquiera te encargas de ti misma. - La regaña el médico y para mí ya no hay más dudas sobre mis deducciones. 
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