14. Thor, el de gran martillo

2072 Palabras
JOHSUA Tengo que regresar a mi departamento, aun me falta firmar el contrato que debí leer temprano y enviar hace un par de horas, pero he disfrutado tanto de la compañía de Amanda que no puedo alejar mis manos de su cuerpo –¿Qué te parece salir a cenar?- le consulto mientras recorro su mentón con mi nariz -no creo que sea buena idea- la escucho decirme y tiene razón, pero una cena no es nada, solo compartiremos una comida, ni que nos fuéramos a casar -está bien, hoy no será, pero recuerda que te debo una y no me gusta deber nada- dije antes de besarla ferozmente, apenas recuerdo como disfruté estar dentro de su boca y me nace una curiosidad algo peligrosa, poseerla sin barreras de por medio, sentir su piel friccionarse con la mia sin un preservativo, de manera natural, me separo y ambos tomamos aire, debo irme, lo sé, hago acopio de mi fuerza de voluntad y me despido, su hermosa sonrisa aflora y es tan sexy -descansa Josh- dice en forma cantarina y me hace reír, no he descansado desde anoche y ella tampoco, supongo que apenas cierre la puerta dormirá hasta mañana, le doy un casto beso y salgo rumbo a mi auto, tengo algunos pendientes y debo ponerme al día, la carretera no esta tan transitada por lo que llego al departamento en unos 40 minutos, al entrar siento mi cuerpo agotado, pero debo trabajar, entro en mi laptop y reviso aquel dichoso contrato, las letras pasan frete a mis ojos pero no logro concentrarme, es difícil después de tanto sexo, necesito un descanso o me desmayare, la idea de pedirle a Amanda tener relaciones sin condón me ronda la cabeza y no me deja concentrarme, tiene un coño mágico, -arg- esto me está volviendo loco, es mejor que llame a mi abogado y explique que no pude leer ese contrato, mejor iré a dormir. AMANDA -No les voy a contar detalles- chille cuando las chicas aparecieron en la puerta de mi departamento en busca de información -a mí no me interesa- respondió Katty con cara de asco, todas reímos por su comentario, quería dormir pero la visita inesperada me había impedido caer en mi cama, hablamos del tema de Josh por más de dos horas, pedimos domicilio y cenamos mientras debatíamos diversos temas -solo debes tener cuidado de no encariñarte- hablo Lu saboreando una rodaja de pepino -mira lo que me paso a mí- suspiro y se quedó mirando un punto fijo. –aun no le dices- cuestione con el ceño fruncido, ella era una mujer fuerte y no tenía pelos en la lengua a la hora de dar su “humilde” opinión -no… lo he estado evitando- Fanny la miro y rodo los ojos, no estaba nada feliz con el comportamiento de nuestra amiga, ella insistía en que debía decirle lo que sentía y si el no quería nada que lo mandara a volar, esas fueron sus palabras, pero Luisa estaba enfrascada en huir de él, sentí algo de pena por ella y me propuse no dejar que los sentimientos hicieran aparición entre Joshua y yo, era muy bueno en la cama, pero también un dolor de culo, no creía poderme enamorar de su horrible personalidad -creo que deberías enfrentarlo, mírame a mí, Luke ahora es mi novio, y siempre creímos que no estaba interesado- miro a la rubia y asiento a su comentario, ninguna de nosotras apostaba a que alguna vez eso llegara a pasar y sin embargo ahora se encontraba feliz de la vida y enamorada hasta los huesos del güerito -me ha dejado varios mensajes pero la verdad no sé qué decirle “oye me enamore de ti”, no creo que sea algo para decir así- todas quedamos en silencio por un omento hasta que Fanny hablo -y que tal si sales a coger con él y cuando tengas tu orgasmo se lo gritas, todas sabemos las barbaridades que se pueden decir en ese momento, si él te quiere, también te dirá algo, si no dice nada puedes culpar al placer- frente a nosotras estaba Fanny con unas papas fritas camino a su boca, era una idea muy inteligente -¿Qué?- dijo cuándo no le quitamos los ojos de encima -Creí que solo eras zorra- dijo Luisa sorprendida de la creatividad de nuestra querida mentora en las artes del sexo -solo me hago la tonta- dijo engulléndose una cantidad considerable de aquellas grasientas tiras de papa, no pude evitar pensar en Josh y en mi nuevamente, el sexo había sido magnifico, si no fuera por su trabajo creo que aun estaríamos desnudos y disfrutando de mucho, mucho sexo, me estremecí de pensarlo, jamás había tenido tantos orgasmos juntos, no solo era lo que hacía, sino como lo hacía, sin querer un suspiro de satisfacción salió de mis labios llamando la atención de mis visitantes, mis mejillas se tornaron rojas y mordí mi hamburguesa para ocultar mi vergüenza -esto esta delicioso- dije para evitar que notaran la verdadera razón de mi comportamiento -¿qué acordaste con el idiota?- pregunto Katty interesada -nada relevante, solo exclusividad, nada de insinuaciones en la universidad y respetar la privacidad e independencia de cada uno-- la rubia torció los labios en un gesto de conformidad -me parece bien- luego de haber compartido un tiempo juntas las chicas salieron y pude al fin darme esa ducha que tanto necesitaba para irme a dormir pero gruñí al recordar el deplorable estado de mi cama, no estaba dispuesta a perder más tiempo para cerrar mis ojos y entregarme a los brazos de Morfeo, me cambie y al acercarme a la cama tropecé con el pequeño canasto de basura y mi piel se erizo al notar la pila de látex amontonada en ella, habían sido 7 o quizá más, no recordaba bien, suspire con una sonrisa de satisfacción y caí sobre las suaves sabanas sucias de sexo y de él, había dejado rastros de su olor en mi almohada, aspire y acomodándome me quede profundamente dormida JOSHUA El incesante sonido de la alarma me despertó muy temprano, habría querido dormir mas tiempo si aquella descabellada idea no hubiese rondado mi cabeza durante dos horas, tendría que ocuparme de eso y probar ese coño mágico sin barreras, luego de tomar una decisión respecto a ese tema, pude concentrarme en mi trabajo, revise el documento y pedí que lo tuvieran listo a mi llegada, tenía primero que ir al hospital y hacerme unos exámenes, Luke me ha estado llamando y es hora que lo enfrente y le pida disculpas por mi comportamiento, quizá la falta de sexo me estaba volviendo loco, le deje un mensaje y lo cite en mi oficina, quería un espacio controlado por si las cosas se me salían de las manos, no quería escuchar su conclusiones suspicaces o su teoría conspirativa acerca de mi comportamiento. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------- -Los resultados estarán listos para mañana- me dijo una hermosa chica vestida de blanco cuando estuve fuera de aquel consultorio, me extendió un papel con un número de teléfono -si gusta puede marcar a ese número para verificar si están listos- sonrió coqueta y le guiñe un ojo en contestación, note como sus mejillas tomaban un lindo rubor, esta podría ser otra candidata en la lista de coños como le dice Luke, pero por ahora no será, quizá en un par de semanas cuando finalice mi acuerdo, será mejor que lo guarde; al llegar a la oficina Monic me espera con los papeles que debo firmar me concentro en mi trabajo hasta escuchar a mi asistente anunciar que Luke ha llegado, le pido un par de cafés y mi amigo entra con una amplia sonrisa, se ve feliz, no sé si sea la relación con mi pequeña prima o quizá sea porque he decidido dejar mi estado de pendejes para disculparme -te veo más relajado- comenta con una sonrisa y supongo que ya conoce de los últimos acontecimientos -bueno, creo que solo necesitaba follar- dije y le extiendo mi mano para saludarlo pero él me atrae y me da un abrazo, no estamos acostumbrados a pelearnos, solo nos comportamos como estúpidos y luego nos disculpamos -que bueno saberlo- dice riendo bajito, hay algo que no se atreve a decir, lo sé, solo se abstiene para no terminar nuevamente enojados -llegue a un acuerdo con Amanda, pero supongo que ya lo sabias- digo rodando los ojos imaginando a mi chismosa prima dándole información -de algo me entere- es su respuesta y su sonrisa se amplía -quita esa estúpida sonrisa, pareces enamorado- le digo con fastidio, pero él no puede evitar una carcajada -caramba amigo, no tengo culpa de estarlo- resoplo por su cursi comportamiento, aunque me alegra que sea feliz y que haga feliz a la pequeña rubia -me alegra por los dos- digo sinceramente y su mirada de agradecimiento causa una extraña opresión en mi pecho -Josh… yo sé que para ti es difícil creer en esto del amor…. Pero…- lo detengo poniendo la mano en alto y ahora es el quien resopla fastidiado -ese tema no me interesa, lo sabes- hablo serio y ahí se acaba su exposición romántica -bueno, por lo menos coges- dice y ambos reímos, Luke ha tenido sus aventuras, pero no es como yo, él es más cariñoso, un poco más humano, yo no logro imaginarme en una relación, no sabría cómo ser un novio, “llevar flores y chocolate”, no, definitivamente no soy ese tipo de persona -no te mentiré, me ha dejado de mejor humor- me sinceré -¿te puedo dar un consejo?- me consulto y rodé los ojos, no quería escuchar esas estupideces del amor -está bien- dije entre dientes -no lastimes a Amanda- fruncí el ceño y me extraño esa petición -¿a qué te refieres con eso?- no entendía porque me lo había dicho, ella y yo éramos un par de adultos y sabíamos lo que hacíamos -no me malinterpretes, Katty la quiere mucho y también a ti… pero…- me exasperaba su conflicto interno -¿pero qué?- tomo una bocanada de aire -pero Katty no quiere que ilusiones a su amiga, que termines pronto con ese acuerpo para que ella pueda seguir con su vida y encontrar una pareja… ella no quiere que Mandy quede estancada… en ti- trate de disimular mi disgusto, sabia de que hablaba y entendía la situación pero apenas ayer inicie ese acuerdo y ya me estaban advirtiendo como si nos fuéramos a enamorar, ambos teníamos las cosas claras, eso era seguro -prometo no lastimar a Amanda, dile a Katty que este tranquila solo serán unas semanas- asegure para mantenerlos a todos tranquilos, ¿también debía decirle lo mismo a Amanda?, no está en mis planes que se enamore, ella sabe que esto no tendrá un felices por siempre, debo asegurarme de hacérselo entender, luego de que Luke saliera le escribo a Amanda -Buenos días Amanda, ¿pudiste dormir bien?- tuve que esperar unos cuantos minutos, diez minutos para ser exacto, estaba interesado en su astuta respuesta, ella siempre era mordaz e implacable, eso me calentaba mucho -hola Thor, dormí muy bien, ¿Cómo va tu día?- ¿Thor?, ¿Por qué me dice Thor?, ¿se equivocaría de conversación?, me removí incómodo con la idea -¿Thor?- consulte, su escribiendo aparecía y desaparecía causándome un tipo de ansiedad indescriptible -si, por tu martillote- reí en la soledad de mi oficina por su audaz ocurrencia, no la culpaba, yo la había nombrado coño mágico, cuando intente devolverle ese apodo llego Monic con más documentos y gruñí por la interrupción, quería continuar la conversación y calentar a mi receptora para luego ir a aplacar las llamas -tienes una reunión y vas atrasado 5 minutos- dijo con una sonrisa más falsa que su par de tetas -te odio, ¿lo sabias?- dije y me levante acomodando mi saco para entrar en la sala de juntas, hoy descubriría al culpable del problema que me tuvo fuera de la ciudad, hoy rodarían cabezas, camine con Monic a mi lado y entre a la amplia sala, salude a los presentes y me senté a la cabecera, había pedido los reportes de cada departamento y había planeado una sorpresa para el causante de la pérdida de miles de dólares, y más tarde Thor, el del gran martillo, entrara en acción.
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