AMANDA El grito de Katty me hizo saltar en la cama, estaba vestida y empapada en sudor, gemí en frustración, se sentía tan real, puse una almohada en mi rostro sonrojado recreando ese sueño tan caliente mientras mi amiga hablaba de que era una pervertida y que me levantara pues tomaríamos sol en la piscina -¿mi primito te convirtió en una pervertida o es falta de sexo?- consultó retirando la barrera que cubría mi vergüenza y me miro con curiosidad, esta rubia no era tan tonta, ella sospechaba algo de lo que sentía por el ojinegro, pero tenia que mantenerme firme en mi papel de chica ruda -creo mas bien que es a causa del calor, listilla- respondí rodando los ojos, era incapaz de decirle a alguna de mis amigas que me sentía atraída mas de lo normal p

