JOSHUA
Todo iba de maravilla, estábamos todos disfrutando de una charla a gusto cuando a la amiga de Amanda se le ocurre la grandiosa idea de salir a bailar, ¿acaso no se estaba dando cuenta que ella venia conmigo? Me incomodo la reacción de Amanda al tomarla del brazo, la verdad no estaba haciendo nada en contra de nuestro acuerdo, pero no me agradaba la idea de que algún extraño se le acercara demasiado al punto de tocarla indebidamente, por lo menos no traía uno de esos pedacitos de tela que ella llama vestidos de fiesta, porque de lo contrario me la hubiera echado al hombro y salido del lugar con ella así me odiara -cálmate amigo no le pasara nada, solo se divierten- dijo Luke para tranquilizarme señalando tranquilamente en su dirección -tu y yo sabemos lo que buscan los hombres en un grupo de chicas solas- dije soltando un poco el nudo de mi corbata -sí, pero ellas no están solas, están con nosotros y además, ellas sabe cómo defenderse, te lo aseguro- volvió a hablar sonriendo antes de llevarse el vaso con limonada a la boca, él y yo no habíamos tomado licor, pero ese cuarteto de mujeres pedían un trago tras otro y estaban bastante alegres, volvieron después de una tanda larga de canciones movidas que cantaron a todo pulmón, trate de mantenerme serio ante lo divertidas que se veían, observe a mi amigo y estaba embelesado grabándolas, supongo que en verdad estaba enamorado de Katty, moví mi cabeza en negación mientras sonreía, el amor es ridículo, muy ridículo, solo de pensar en mi madre me di cuenta de eso, ella había acabado muy mal por culpa de ese enfermo amor por mi padre -necesito algo refrescante- dijo Amanda a sus amigas mientras se acercaban a la mesa, levante mi mano pidiéndole al mesero una ronda de cocteles para que amainaran la sofocación que se les notaba a kilómetros, no toque el tema de su actitud agresiva y ella no toco el tema e mi posesivo comportamiento, estaba claro, ese era un tema zanjado, continuamos conversando acerca del trabajo lo poco que faltaba para terminar el semestre, una copa con una bebida llego acompañada de una nota en una servilleta, un viejo truco que conocía muy bien, el mesero la ubico en el centro y mi paciencia empezó a perderse cuando le señalo a Amanda en la barra a un tipo que le enviaba la bebida con un trago idéntico al que había traído levantándola como si brindara con ella y con una sonrisa patética de galán seductor, Amanda tomo el papel y leyó el numero apuntado, trate de disimular mi molestia, levanto el rostro y sonrió en dirección al hombre, eso me enojo, eso podía contarse como agravio a nuestro acuerdo, estaba coqueteando abiertamente delante de mí, le dijo algo al mesero pero la música no me dejo escuchar con claridad, logre escuchar un gracias…. Próxima… o algo así, el chico hizo una reverencia retirando la bebida y tomo la servilleta nuevamente alejándose en dirección de aquel sujeto, maldición me estaba inventando historias en mi cabeza, Amanda me hacía crear escenarios estúpidos y ya iba como por la quinta temporada si mi mente fuera una seria de televisión, respire hondo y note la mirada de Luke sobre mí, así que trate de mostrarme normal, no insinuaba que ella infringiría nuestro acuerdo, pero no podía meter las manos al fuego por nadie, me estaba volviendo loco, ella me estaba volviendo loco, no sabía cómo iba reaccionar en ningún momento, era como una caja sorpresa donde no sabes que te puedes encontrar y eso era frustrante para mí que me gustaba mantener todo bajo control.
AMANDA
Me sentía molesta por la actitud de Josh, pero la música me tranquilizo, pensaba bailar solo un par de canciones sin embargo quería hacerlo rabiar, era gratificante para mi tener el control de mi vida, no podía permitirle a un tipo que solo quería follar, que me controlara, Roger lo había hecho por mucho tiempo y ahora no estaba dispuesta a volver a dejarme controlar, cuando llegue agotada a la mesa con deseos de tomar un trago refrescante me agrado la docilidad de mi conductor elegido al pedir sin dilación ese trago para todas, lo mire y sonreí, no haría grande un pequeño percance, a el debió quedarle muy claro mi posición en el juego así que solo disfrute como el líquido corría por mi garganta refrescando mi acalorado cuerpo después de haber bailado por poco más de una hora, parecía que teníamos mucha energía esa noche, un mesero se acerca con un trago que asegura es para mí y me tiene una servilleta con un teléfono que me hace reír, los truco baratos de algunos hombres me parecían graciosos, en verdad algún tipo creía que eso era sexi, ese jovencito me indico el lugar donde se encontraba sentado el tipo que envió la bebida y voltee mi rostro en su dirección, era aquel con el que había bailado la última vez, esto solo era coincidencia pensé, hable al oído del emisario y agradecí por el gesto, le indique que no me apetecía esa bebida y que a la próxima no aceptara traerme nada de ese hombre, no teína nada en contra de él, pero estaba cumpliendo con mi acuerdo de no coquetear mientras estuviera con Josh, a quien no mire durante todo lo acontecido pero podía notar lo tenso que estaba -creo que es hora de irme, me siento algo cansada- hable alto para que todos escucharan, Josh que estaba a mi lado también se puso de pie y luego de despedirnos de los chicos camino detrás de mí abrochando su saco, ¿Quién iba a un bar nuevo con traje? Caí en cuenta de eso cuando mi irritación empezó a hacer presencia, estaba segura que él creía que quebrantaría nuestro acuerdo, estaba pensándolo, lo sé -¿qué te pasa?, estas muy callada- pregunto de camino a casa pero lo vi doblar en otra dirección -¿a dónde me llevas?- pregunte sin responder a su inquietud -iremos a mi departamento- dijo tranquilamente pero mi irritación se fue transformando en enojo -Yo no quiero ir a tu departamento, llévame al mío- dijo y resoplo -creí que podíamos pasar la noche en mi cama, como por variar- contesto -¿qué te da el derecho de creer que yo quiero ir a tu departamento y tener sexo contigo esta noche?- callo por unos segundos y yo gire mi rostro a la ventanilla, no entendía porque me sentía tan frustrada con la situación, pero Josh quería tomar decisiones por mí, pensar por mí y hasta decirme que hacer, eso me ponía de mal humor -¡está bien!- dijo muy alto y me hizo saltar en mi puesto cuando su voz rompió el incómodo silencio -te llevare a tu departamento y me iré, ¿contenta?- pregunto y no respondí, claro que no estaba contenta, su actitud me estaba enloqueciendo -¿Qué rayos te pasa, sufres de bipolaridad o qué?- pregunto pero parecía estar hablando con el mismo, no pude evitar jadear ante su estúpido comentario -el único que está loco eres tu idiota ¡para el auto!- chille y no me hizo caso -¡que pares el maldito auto ya!- grite y en seco freno haciéndome balancear en mi puesto, agradecía ser consiente y usar el cinturón de seguridad, de lo contrario me habría reventado contra el parabrisas, desabroche el dichoso cinturón y tire de la puerta para abrir pero tenía el seguro y este solo podía desbloquearlo el imbécil que tenía al lado -abre- dije con los dientes apretados -aún faltan unas cuadras para llegar, todo está solo, deja que te deje en tu edificio- hablo tenso pero a mi tonto orgullo le importaba muy poco mi seguridad, quería demostrarle que no necesitaba de él, nunca lo necesite antes, tampoco lo necesito ahora -te dije que me dejes salir de aquí- volví a hablar un poco más molesta obteniendo el cumplimiento de mi petición, soltó el seguro y pude salir de la comodidad de aquel Audi que tanto me gustaba, si no fuera tan orgullosa estaría sentada siendo conducida hasta mi hogar, pero no, doña enojona tenía que ponerse al brinco con el tormentoso Thor, que me parta un rayo, camine por la acera con paso decidido y ese hermoso auto me seguía, así fue por una cuadra cuando harta de la situación me detuve en seco y me gire para enfrentarlo -deja de seguirme, lárgate- grite y vi como su mandíbula estaba tensa, estaba enojado, eso era claro, vi como las luces del auto fueron apagadas y continúe mi camino, estaba enojada y si pensaba en el punto de inicio de mi enojo, era muy absurdo porque le daba vueltas a estupideces o conjeturas en mi cabeza que podían no tener sentido pensándolo con cabeza fría, sentí pasos tras de mí y me regañe mentalmente por despachar a mi conductor elegido, apreté el paso que con los tacos que llevaba no me colaboraban mucho, gire mi rostro y pude ver una silueta a varios metros que caminaba hacia mí, mi corazón salto el pecho, podía ser que Josh se bajara del auto para seguirme, le faltaba un tornillo, eso no sería raro, y… ¿si no era Josh?, carajo me iba a cagar del susto, vi lo lejos al portero pasearse de un lado al otro y suspire cunado me vi cerca de casa, tenía miedo que fuera Roger acosándome así que no tuve más que gritarle a Pedro el portero nocturno para que quien me siguiera se espantara en caso de que no fuera Josh -Pedro hola- el chico debió pensar que venía borracha porque usualmente era amable pero no siempre sonreía, me miro extrañado y me devolvió el saludo, mire hacia atrás y no vi a nadie tras de mi pudo haber sido mi imaginación jugándome una mala pasado, respire hondo antes de entrar y me recosté en el frio metal mientras la caja se ponía en movimiento.
JOSHUA
Definitivamente estaba loca esta mujer, luego que apague el auto deje que caminara unos metros más, la noche estaba fría y ella no llevaba nada que la abrigara, había dejado su abrigo dentro del auto, luego de ver a la distancia un punto blanco en tacones salí del auto y la seguí, no quería tener un auto siguiéndola, pero no dijo que no podía caminar tras ella asegurándome que llegaría bien a casa, tampoco era un maldito, bueno… no tanto, había querido ir con ella a ese dichoso bar y aquí estaban las consecuencias, la vi caminar un poco más rápido, supe que sabía que la estaba siguiendo y me prepare para otro de sus insultos pero no fue así solo acelero su paso y a los pocos minutos la escuche gritar, creo que algo le había pasado pero solo saludaba al portero, por lo que me detuve y me recosté en una pared cercana hasta ver que entrara a su edificio, esta mujer estaba loca pensé mientras iba de regreso al auto, en ese momento entro una llamada haciéndome sobresaltar -¡mamá!- corrí para poder ponerme en marcha a casa de mi madre, esperaba que nada pasara, pues solo lo llamaban de ese lugar cuando entraba en crisis, maneje lo más rápido que pude, los minutos eran valiosos cuando de ella se trataba, la última vez que me retrase en llegar casi la pierdo, las escaleras de la planta alta se me hicieron tan largas que cuando llegue al lugar la enfermera me miro preocupada -¿está bien señor Davis?- consulto acercándose -si…., ¿Dónde esta?- no tenía tiempo para protocolos -acabo de sedarla- entre a la habitación y estaba dormida plácidamente, me senté con cuidado a su lado y acaricie su cabello, es tan hermosa, su cabello rubio y esos perfectos ojos azules, yo me parecía a mi padre y ella siempre me lo recordaba, no quería parecerme al hombre que le desgracio la vida, pero tampoco podía odiarlo siempre velo por mí y en verdad tenemos muchas cosas en común, la escuche hablar entre sueños llamando a mi padre, llamándome a mí, llorando, pidiéndole que no la dejara, eran sueños recurrentes para ella, había sido testigo de ellos por muchos año pero recientemente la veía más deteriorada que la última vez que vine -¿está comiendo bien?- pregunte levantado mi vista hacia la enfermera que se encargaba de cuidarla -sí señor, pero últimamente no quiere tomar el medicamento y tuve que aumentar la dosis de los calmantes por orden del doctor- suspire preocupado, las últimas semanas me había olvidado de la existencia de la mujer que me trajo al mundo y debía preocuparme por si estado, pero estuve tan entretenido con Amanda, me prometí mentalmente venir más frecuentemente a visitarla mientras me ponía de pie, no podía hacer más nada por ella, me despedí de la chica y salí rumbo a mi departamento, podía quedarme si quisiera, pero no me encontraba en condiciones para lidiar con mamá, me sentía enojado, frustrado y no soportaría escucharla preguntarme por él, porque si lo hacia podía explotar y la lastimaría con mis palabras, no podía lastimar a la única persona que amo en el mundo.