Lo pones en riego

682 Palabras

Emilia Schneider El sonido constante de las máquinas me perfora los nervios. Cada pitido es un recordatorio de que Niklas sigue vivo. Cada silencio entre ellos, una amenaza de que podría dejar de estarlo. No me he movido de esta habitación desde que lo ingresaron. No puedo. No quiero. Solo estoy aquí, con la mano entrelazada a la suya, como si eso bastara para mantenerlo conmigo. Lo miro. Tiene la piel pálida, los labios partidos. El vendaje en su hombro es grueso, ocultando la herida que casi me lo arrebata. Si no fuera por Karlo, si no fuera por el azar, ahora mismo no estaría respirando. Entonces lo escucho. Pasos. Firmes. Sólidos. Inconfundibles. Théo Schneider. El hombre que representa todo lo que odio de este mundo. Poder, control, sangre fría. Y sin embargo… también represen

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR