Emilia... Desde el día en que me crucé en su camino y casi me atropella no ha pasado tanto tiempo como se siente. Niklas es el hombre más cruel y tierno que he conocido, va de un extremo al otro en menos de lo que puedo seguirlo y cadáver estoy más perdida en él. No puedo dejar de pensar en sus manos metiéndose por cada resquicio de mi cuerpo, así de rápido, así de feroz. He imaginado más de una vez lo que podría ser siendo suya, como me sentiría así de sometida pero no esperaba que mi cuerpo le deseará incluso más que mi mente. Siento que yo, he minusvalorado su impacto sobre mi. —No huyas de mi, Em —me toma las mejillas con ternura otra vez —, puede ser peligroso para ti. Mis hombres saben que si me dejas tienes que morir. Si mi guardia no hubiera estado unos días de baja no estaría

