10

1000 Palabras

"Te escucho", respondió. "Soy virgen", confesé. Javier sonrió. "Entonces, será un honor para mí ser el primero", dijo con un tono seductor y me besó con pasión. Al día siguiente, me desperté confundida, cubierta solamente por una sábana, y noté que mi jefe seguía dormido a mi lado. Asustada por la hora que era, le dije: "Jefe, llegaremos tarde a la oficina", comenté. Él respondió: "Entonces, faltemos", protestó mientras estiraba los brazos y volvía a abrazarme. Avergonzada, lo miré y dije: "Jefe, por favor", pero él hizo una mueca. "No puedo dormir un poco más contigo abrazado", añadió. "No hay que ir", suspiré. "Vale, iremos a trabajar", aceptó, y me reí divertida. Parecía que mi jefe tampoco tenía muchas ganas de trabajar, y yo tampoco, pero no teníamos opción. Además, alguno

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR