Atravesé el marcos de la puerta y llegué hasta ella, me era imposible dejar de contemplar su belleza, su rostro que aún dormida reflejaba ser un alma inocente, libre de todas culpas y pecados. Quede absorto en pensamientos lujuriosos y fue tarde para cuando quise evitar caer sobre la cama debido al pequeño mueble junto a la cama. -¿Quién está ahí?- preguntó fasaely con voz de espanto tratando de ocultar su vista de la luz, como vampiro que rehuye del día. -¿Acaso esperabas a alguien más?- dije rápidamente poniéndome en pies delante de ella. -disculpa, no recuerdo haberte dicho donde estaba, ni mucho menos que vengas por mí- Lleve las manos a mi sien y di varias vueltas en círculo, mientras intentaba encontrarle el sentido al porqué de mi arrebato de llegar hasta aquí. -ya basta Kar

