Briana soltó una risa suave al escuchar la respuesta de Lautaro. A pesar de su estado de ánimo, no podía evitar contagiarse un poco de su sentido del humor. "¿Stalkeando, huh? Parece que te has tomado el tiempo de investigar sobre mi vida", bromeó Briana. Lautaro le guiñó un ojo mientras colocaba la taza de café frente a ella y le entregaba las galletas. "Digamos que me interesé en conocerte un poco más, Briana. Después de todo, ahora compartimos el mismo techo", respondió Lautaro con una sonrisa amigable. Briana asintió, tomando un sorbo de café y mordiendo una de las galletas. El sabor dulce le hizo sentir un ligero consuelo en medio de sus preocupaciones. "Gracias por el desayuno y por estar aquí, Lautaro. Aunque nuestra situación es complicada, me alegra tener a alguien con quien

