> “No lo saben, pero no solo tengo este problema inmunológico. Ahora resulta que encontraron esas malditas manchas oscuras", dije con frustración. “Lo siento, maldita sea", comentó Lautaro. “Lo sé, por eso anoche lloré y Briana me encontró llorando", dije con tristeza. “Pero no te dijeron cuánto", preguntó Lautaro. “No lo sé, un año, dos años, no lo sé", respondí. Me tapé el rostro. ¿Acaso Eduardo tenía cáncer? No podía creerlo. Me deslicé lentamente por la pared hasta caer al suelo. Sabía que las enfermedades eran una mierda, pero enterarme de que era cáncer fue devastador. “Me iré a dormir", comentó Eduardo, lo pude escuchar. “Yo tengo que ir a ver a una chica", dijo Lautaro, poniéndose de pie. “Suerte con eso", comentó Eduardo. Yo no pude reaccionar. Empecé a llorar. La idea

