—No, no fue un sueño Briana. Te puse la ropa y te llevé a tu habitación. Solamente quería que estuvieras cómoda con Emma. No lo hice para que olvides ese momento o algo por el estilo. —No puedo creerlo. No puedo creer que de nuevo esté embarazada. —Pues.. es lo que hay Briana. No puedo negar que me siento raro. —Por eso tenía muchas ganas de vomitar. —¿Y por qué no lo dijiste antes..? No tenía sentido. —Ya luego no lo sé Eduardo. De igual forma tú me odias. Déjame irme a mi casa con Melissa. —No, te sientes débil. El médico dijo tienes que hacer reposo, estás muy mareada, y es del propio embarazo. Ya le avisé a Melisa, ella está con Emma. No te preocupes. —Tengo sueño —murmuré, y él asintió. —¿Necesitas algo más? —¿Puedes... dormir conmigo? —pedí, él suspiro. —No —comentó antes d

