Briana borró la sonrisa en el momento en que su teléfono sonó. Confundida, lo sostuvo entre sus manos mientras veía una llamada del maternal. “¿Hola?", preguntó confusa. Eduardo, quien estaba a su lado, prestó atención. “Ahora voy", comentó y cortó la llamada. “¿A dónde vas?", preguntó Eduardo confundido. “El bebé tiene fiebre", respondió Briana, tomando su cartera. “Le avisaré a la jueza que tuviste que marcharte", dijo Eduardo. “No, iré yo", murmuró Briana, preocupada, dándole la vuelta y dando un golpeteo. “Pase", comentó una voz del otro lado de la entrada. “¿Podemos posponer la sesión?", preguntó Briana. “¿Por qué?", preguntó la jueza sin mirarla. “Tengo… que… ir a buscar a mi hijo, quien está con fiebre en el maternal", dijo Briana preocupada, al borde del llanto. “Está b

