68

1950 Palabras

Melisa: Melisa, ¡te regañó bien! Es cierto, ¿esperas? ¡Encima te dio un anillo! - preguntó mirando su dedo. Melisa: Sí, así me lo puse. Briana: ¿Cómo ni siquiera sabes lo que va a ocurrir? Quizás él conozca alguna africana comestible, lo olvidé. Melisa: No importa, el anillo es bonito - comentó Briana con dolor, y se miró la mano. Briana: Ay, amiga, ¿cómo así nomás te pasa? Da igual, vamos, hay que ir a correr. Melisa: No quiero comer, quiero morirme aquí. Diana: La vida sigue y sigue siendo madre, lamentablemente, así que por favor, levántate. Melisa: Por favor, déjame estar deprimida. Diana: Yo nunca estuve deprimida, ni cuando vi a mi hermana casarse con el amor de mi vida, así que levántate. Melisa: No quiero. Pero al menos él se divorció. Diana: ¿Y qué? Es como si se hubiera

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR