"No quería bajar del vehículo porque tenía miedo, y aquí me haces algo tan tierno como esto. ¿Cómo no podría no amarte?", preguntó hacia Briana, quien sonrió y lo abrazó. "Entonces ahora disfruta de tu pequeña fiesta", dijo. "Juan, qué alegría verte aquí con tu esposa", comentó saludando a ambos. Luego saludó a algunos más, y también había otras doctoras. Briana se encargó de servir las empanadas que habían pedido. No había tenido tiempo de cocinar, pero el pastel quedó en la mesa, y ella sonrió. "¿Hace mucho que se conocen?", preguntó María, una de las doctoras clínicas, con curiosidad. "No hace tanto", comentó Briana, y comenzaron a hablar sobre la relación que tenían y, sobre todo, lo que le había ocurrido a ella. "Eso es terrible, lo bueno es que se aclaró todo", comentó Juan. "S

