Tan pronto como Fernando recibió el mensaje de Ángel salió corriendo de su habitación de hotel y corrió sin pensarlo a la casa, siguiendo todas y cada una de las indicaciones de ella, más la previa llamada de aviso y autorización de Edward, entró en la mansión. ─Señor Villanueva. ─lo aborda Charles. ─por petición de la señora Argento, usted es el tutor de los niños en su ausencia, y como tal cuidará de ellos o de cualquier contratiempo que suceda en el proceso, pero debo aclarar, que por la petición del señor Argento los niños no se presentaran en el instituto hasta su regreso. ─añade. ─Por supuesto. ─asiente no tan complacido, por el tono de superioridad que este usa. ─Además de asignarle una habitación en la casa, tiene acceso al internet, gimnasio, y áreas de recreación de la casa

