En la noche... — ¿Sabes qué me llama la atención? — Rebeca se sentó frente al tocador mientras se arreglaba los aretes, lanzando la pregunta al aire con una calma medida. — Que de todos los hombres que pudiste elegir para ella… escogiste justo a Cross. — Es el mejor postor. — Respondió Tomas, sin mirarla, mientras se ajustaba los gemelos frente al espejo. — Claro… el mejor postor. — Repitió ella, con una sonrisa irónica. — Pero tú y yo sabemos que no es solo un hombre con dinero. Es Cross. Ese Cross. El de las adquisiciones agresivas, el que despide juntas enteras sin pestañear. El tiburón, como lo llaman. — Y por eso mismo lo quiero cerca. — Tomas giró apenas el rostro, sus ojos fríos reflejados en el espejo. — ¿Cerca o de tu lado? Porque no es lo mismo. — No me interesa su simpatía

