ocho

1034 Palabras
Eduar Este baile está siendo aburrido, lo único que está valiendo la pena es ver cómo los cachorros corren alrededor de Escarlet, me da risa, aunque permanezco con mi mismo semblante, frío y serio, aunque esos bellos cachorros me alegran, me alejo de mi hermana junto a mi hermano para tratar de socializar o eso es lo que hace el, yo solo lo sigo, viendo a las lobas jóvenes verme, ya que el traje que traigo puesto resalta mucho mi nuevo físico, y es lógica su reacción, o eso me dice Josh, yo simplemente pongo los ojos en blanco ante sus comentarios, y las miradas de las lobas. Miro mi reloj y veo que ya van a llegar las lobas que vienen buscando su compañero, suspiro cansado, pues estoy se me hace tan absurdo, pero aún así debo de participar en esto ya que mi madre dice que es una tradición, un evento único y bla bla bla, para mí solo es una estupidez. Veo hacia la puerta y veo a las lobas entrar caminando rápido, tal vez tratando de encontrar a su compañero, en cambio yo pongo toda mi atención en la conversación con Josh y los otros lobos, sin prestar atención a las lobas que acaban de llegar. Orion: Ey chico, huelo algo- escucho la voz sería de Orion en mi cabeza. Eduar: ¿Que es lo que hueles?, acaso comida, porque si es eso yo puedo ir a comer algo Orion: No, eso no es, es algo más dulce, algo que me está llamando, y me vuelve loco Eduar: ¿Que es?- ahora siento curiosidad por saber que es lo que lo está enloqueciendo Orion: Compañera- un rastro de sorpresa pasa por mi mirada, me giro y comienzo a caminar, siguiendo el rastro que Orion está rastreando Eduar: ¿Estás completamente seguro que es nuestra compañera?- aunque el olor me atrae como nada que haya olido antes. Camino a paso es firme, atravesando el salón, mi mano permanece en mi bolsillo, un acto algo casual, hasta que llegó a una pequeña Omega, que está usando un vestido azul hielo, me paro frente a ella, la veo sorprendida por mi tamaño, tal vez le parezco intimidante. No veo ninguna reacción de la loba al tenerme frente a ella, aunque todo en su aroma me grita que es mía, levanto la mano y tomo su barbilla, lo hago con delicadeza, no quiero asustarla. Eduar: Dime pequeña, ¿cuál es tu nombre?, y ¿porque no tienes ninguna reacción al tenerme cerca?- mi voz es profunda dejando en claro que soy lobo dominante a pesar de no ser un alfa. Mili: Mi nombre es, Milisens, pero todos me llaman Mili- escucho su suave voz, y esto me hace sentir un escalofrío por la espalda- no se que reacción quieres que tenga. Eduar: A lo que me refiero, es a si tú loba reconoce el mío- mi tono es un poco más suave y gentil, mientras mi pulgar acaricia suavemente su labio, un toque tierno, pero a la vez dominante. Mili: Lo siento, pero yo no tengo loba, de hecho aún me faltan dos años para tenerla- la miro retroceder, y escucho a Orion gruñir para que no se valla- así que creo que no puedo ayudarte en eso. Orion: Ella es nuestra, con loba o sin loba, se que es nuestra- escucho la posesividad en la voz de Orion, y me siento igual que el . Miro como comienza a retroceder, en un intento de alejarse de mi, una pequeña sonrisa lobuna se dibuja en mis labios, doy un paso más acortando la distancia entre los dos, sabiendo bien lo que dicta nuestra ley, me inclinó y la arrojó sobre mi hombro, colocando mi mano en sus piernas, para sostener su vestido, comienzo a caminar hacia la salida, necesito un momento a solas con ella, para explicarle que me pertenece. Mili: Oye espera a dónde me llevas- siento el débil golpe en mi espalda y la manera en que se mueve en mi hombro- déjame bruto, animal, bestia. Eduar: una risa baja se me escapa- Tranquila, no hay necesidad de que te pongas así- continuo mi camino, mi mano libre descansa casualmente en mi bolsillo. Mili: Ya verás, cuando mis padres se enteren de esto- escucho su amenaza pero no me importa, porque ella es mía ante nuestra ley, aunque no tenga un lobo. Eduar: Tus padres no pueden hacer nada- se lo digo simplemente. Avanzo tranquilo entre todas las personas, que al vernos, se hacen a un lado pensando que somos una pareja recién formada, así que no dicen nada, solo nos ven con un toque de ternura y diversión, por la manera que la llevo en mi hombro. Salgo con ella, sintiendo como la suave briza nocturna pega contra nuestra piel, la llevo hasta el bosque, bajando con cuidado su pequeño cuerpo, noto su piel erizada, así que me quitó el saco colocándolo sobre sus hombros, no puedo evitar sonreír un poco ya que es pequeña, mi saco la cubre tan bien. Mili: ¿Porque me trajiste hasta aquí?- escucho su suave voz, con curiosidad y lo que parece algo de miedo, y siento que me derrite el corazón. Eduar: Te traje aquí, para poder hablar contigo, sin tener que estar gritando para que me escuches- levanto la mano y acaricio su mejilla con el dorso de la mano, en un gesto tierno que me sorprende hasta a mi. Mili: ¿Hablar?- miro la confusión en su mirada- ¿sobre que tendríamos que hablar, tú y yo? Eduar: Sobre que tú eres mía- veo como sus ojos se abren de sorpresa ante mis palabras. Coloco mi mano sobre su mejilla para tratar de calmar la confusión que se está pasando, ya que yo también la siento, a pesar de que estoy actuando muy seguro de mi, siento como mi corazón late rápido, como cada caricia es como una corriente eléctrica que me recorre por completo, aunque me frustra saber que ella no lo está sintiendo como yo, oh diosa!, dame la fuerza y la paciencia que voy a necesitar, porque está tare será muy difícil, solo espero salir bien librado de esto.
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