Mili
Mis ojos están muy abiertos, la sorpresa de escuchar su voz sintiendo un escalofrío, es tan profunda y autoritaria, pero se que no es un alfa, aunque mi sorpresa es más por sus palabras, "eres mía", no esperaba que el dijera algo así, con un tono tan posesivo, reclamando su derecho sobre mi.
Mili: A caso estás loco, ¿a qué te refieres con eso de que soy tuya?- mi voz tiembla un poco al decirlo.
Eduar: A eso mismo pequeña- siento como su pulgar sigue acariciando mi mejilla- a qué eres mía, mi compañera.
Retrocedo al escucharlo, sus palabras me golpean, ¿en verdad este lobo me está reclamando como pareja?, siento mi espalda golpear en un árbol, mientras mi corazón late rápido, ya que se bien las implicaciones de esto, si el quiere me puede llevar a donde el quiera, reclamarme como suya, tal vez y hasta me lleve a otra manada.
Eduar: Tranquila, no te voy a lastimar, te párese que me presenté primero, así sabrás quien soy y partiremos de ahí- la sinceridad y la tranquilidad en su voz me calman un poco.
Mili: Está bien, empecemos con eso- mi voz aún tiembla un poco- ¿dime quién eres?
Eduar: Mi nombre es Eduar Mulle- siento como toma mi mano con delicadeza, depositando un pequeño beso en el dorso de mi mano- pertenezco a esta manada, Blood moon, soy del distrito, Vertien- su voz ahora me parece tan calida
Me siento nerviosa, no esperaba que el se pudiera comportar así, luego de haberme sacado del salón como si fuera un saco de papas, esto me cautiva un poco, aunque sus palabras me hacen que reflexionar.
Mili: Espera, ¿dijiste Mulle?- se lo digo algo con sorpresa, veo como se ríe, es un sonido cálido.
Eduar: Si pequeña, dije Mulle- su sonrisa es amplia y calida ante mi inocente pregunta- ¿lo habías escuchado antes?
Mili: Si, mi madre ese es el apellido de mi madre- se lo digo, ya que mi madre así se apellida, lo se de varias veces que le estuve preguntando cosas sobre ella, miro la sorpresa y confusión en su rostro, sus dedos van a mi barbilla, lo que me hace verlo a los ojos.
Eduar: Pequeña, ¿quién es tu madre?- su mirada es intensa como si temiera la respuesta.
Mili: Mi madre se llama, Escarlet Mulle, la luna de la manada- le digo con suavidad, no quiero provocar algo malo, siento como retrocede, me suelta suavemente.
Eduar: Escarlet Mulle, es tu madre- lo escucho incredulo, aunque párese que esta luchando con algo- Mierda, eres la hija de mi hermana- mis ojos se abren de sorpresa.
Mili: ¿Tu hermana?- me está confundiendo más- ¿cómo que tú hermana?, explícame.
Eduar: Yo soy el hermano menor de Escarlet, soy tu tío- escucho el conflicto en su voz.
Mili: Lo dices en serio, eres el hermano de mi madre- se lo digo sorprendida, al saber esto.
Eduar: Carajo, esto me complica las cosas- lo miro pasarse la mano por el cabello nervioso- pero eres mía, mi compañera, ella tendrá que entender.
Mili: Entonces eres mi tío, aunque bueno en si, mi madre biológica es otra, pero Escarlet es mi verdadera madre en mi corazón.
Eduar: Lo se pequeña- se acerca a mi, tomando mis manos entre las suyas- bueno nos ocuparemos de eso más tarde, lo que me interesa ahora es que tú estés convencida de que lo que te digo es verdad, eres mi compañera, mi lobo lo siente.
Mili: Estás seguro de que no te estás confundiendo, tal vez y era otra- aunque la intensidad en su mirada me dice que es vedad lo que dice.
Eduar: Estoy seguro pequeña, mi lobo lo sinte, y tú aroma nos vuelve locos- su voz es un suave ronroneo, lleno de sinceridad.
Me quedo sin palabras ante la sinceridad, y la declaración en sus palabras, su mirada, se clava en la mia, y siento que me roba el alma, aunque no se que hacer. No tengo tiempo de reaccionar, el se mueve rápido y presiona sus labios contra los míos, en un beso suave, pero que a la vez se siente posesivo, siento como su mano rodea mi cintura presionando mi cuerpo contra el suyo, inconciente me derrito en el beso, mis manos se posan sobre su pecho, sintiendo el calor que emana de su cuerpo, rompo el beso porque nesesito respirar, mi aliento llega en pequeños jadeos.
Eduar: Ahora estoy muy seguro de que eres mi compañera- siento como su pulgar acaricia mi mejilla en un toque tierno, mientras su frente descansa sobre la mía.
Mili: Pero, yo no tengo mi loba, y aún me faltan dos años para poder tenerla- mi voz es suave, con un toque de vulnerabilidad.
Eduar: No importa pequeña, yo estoy dispuesto a esperar a que el tiempo llegué- siento la sinceridad en sus palabras- además eso me da tiempo para conquistarte, para mostrarte que esto no sera un juego para mí.
Mili: Eduar, eso es muy tierno de tu parte- siento mis mejillas sonrojarse- pero debemos decirle a mis padres, no puedo simplemente hacer esto sin que ellos sepan.
Eduar: No te preocupes, yo me encargo de eso, pero primero, vamos a disfrutar del baile juntos, luego yo hablaré con mi hermana y mis cuñados sobre esto, ellos tienen que entenderlo.
Me dejó guiar de vuelta al salón, mi mente aún está dando vueltas con la confesión, la idea ade haber encontrado mi compañero sin siquiera tener mi loba, es algo que jamás pensé que pasaría. Mientras bailo con el, puedo sentir la fuerza en sus músculos, ver lo alto que es, me siento tan pequeña en sus brazos, pero extrañamente también me siento protegida, y con un sentido de suficiencia, pues veo las miradas de envidia, de algunas chicas jóvenes, que parecen estar cautiva das por el, y debo de admitir que es bastante atractivo, y ese semblante serio y sereno que tiene, hace verlo dominante, como se ven mis padres, diosa no entiendo en que me estoy metiendo, pero el está haciendo que sea una aventura, una que tal vez y valga la pena vivir.