CAPÍTULO 32

1151 Palabras

Jeremías ríe entre dientes detrás de mí, apretándose más contra mi cuerpo. Me giro para mirarlo por encima del hombro y él acerca sus labios a los míos. —Oye, estoy haciendo mis propios tratos con mis propios términos—, dice cuando nos separamos. —Oh, ¿cuéntame?— —O más bien un intercambio.— Levanto una ceja. —Continúa.— Aceptas mudarte con nosotros y te prometo que te diré que te amo cada vez antes de salir por la puerta. Y otra vez al volver a casa. —¿Mudarme...contigo?— —No creo que me entiendas bien cuando digo que esta semana ha sido una auténtica miseria—, dice Ezekiel, haciéndome mirarlo, sobre todo por el tono triste de su voz. —Sentía que todo estaba vacío sin ti. Cada conversación, la casa, yo—. —Y yo—, añade Jeremías. No voy a volver a eso. Así que, o nos mudamos contig

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR