Despeja barreras

2093 Palabras
Esa mañana el frío hizo difícil los ensayos, Orión se quedó durante todo el tiempo observando a los artistas practicar sus diálogos. El elenco completo se puso de acuerdo para durante las próximas dos semanas acabar el ensayo de la obra, tener el ensayo del vestuario y hacer la primera presentación del ensayo general antes de la presentación oficial.  Minutos antes de que el ensayo acabará el mayor hizo una llamada y salió de las gradas desde donde observaba. Cuando los actores bajaron del escenario el alfa había regresado y tenía tibio café y chocolate caliente para todos. Camino directo al omega que ya estaba viéndolo fijamente. Su mano se enredó directamente en un vaso de chocolate caliente que le entrego al chico. Este ni siquiera parpadeaba ante las acciones del alfa. Por alguna razón ese día se volvió muy natural para ellos estar cerca. Después de aquel roce de sus labios todo avanzo rápidamente aunque no se besaban, realmente no era necesario para saber que algo se estaba suscitando tácitamente entre ambos. De cierta forma el omega acepto a Orión dejando que se acercará, era natural para el querer tenerlo cerca por algo que pasaba en su interior aunque seguía reacio a las relaciones. El alfa se acercó a él de manera de no dejar espacio a las dudas sobre sus intenciones. Agarraba su cintura y el omega no se oponía, Julián observo las reacciones del alfa sintiéndose un poco extraño al respecto pero no fue capaz de decir realmente que había entre ambos. El omega en realidad no tenía clara la clase de relación que quería tener con alguien, no solo era cosa de Orión, sino más bien sabía que Noah le temía al amor. Aparte de estas pequeñas muestras de afecto, besos en el cabello y caricias que propinaba Noah como si Orión fuera un cachorro mientras de forma natural hacía cualquier cosa, no hubo más. Todo avanzaba lento entre ambos. Dos semanas y tres días después los ensayos ya estaban acabando, buscando todos los implementos, coordinando los horarios y poniendo todos los elementos claves en el escenario. Arreglando el vestuario y presentando el ensayo general. Hasta 2 semanas y 5 días más tarde estuvo lista la obra para ser presentada. El escenario estaba preparado, el teatro rebosaba. Incluso el padre lu a espaldas del resto de la familia se escapó del trabajo para ir Yohan a ver a su pequeño retoño. “¿Cómo es eso que tendrán un bebé? Ustedes estaban separados que ocurrió” Dijo 20 minutos antes de subir al escenario. Orión observaba a una distancia prudente a la familia de tres hablar detrás de una pared de guardaespaldas. –“Solo paso, volveremos a vivir juntos por supuesto, papá prometió no permitir que terréense regresé a casa y yo acepte”- Dejo salir Yohan con simpleza. El alfa vio que el chico realmente estaba feliz por sus padres, escucho a medias las conversaciones, miró sin despegar la vista de su omega. El guardaespaldas beta tampoco quitaba la vista de él. Yohan viendo todo de alguna manera sintió que las cosas habían avanzado entre ellos por lo que se acercó un poco a Orión sacándolo de su ensueño. “¿Por qué no te acercas? Deberías conocer a tú segundo obstáculo” “¿Segundo?” “El primero es el cachorro grande que ya conociste” Orión hizo un –ohh- Con los labios pensando que ya sospechaba que el beta tenía cierta fijación con el omega. Si bien sabía que era un hombre mayor, no era mucho mayor que Orión. Quizás 4 años. ¿Sentía acaso una atracción especial por el omega? Bien en el exterior pueden verse así, incluso una atracción correspondida pues Noah adora al beta. Cuando Noah nació el jefe de la guardia de la casa lu era el padre del beta. Dan tenía solo 7 años y lo primero tan preciado que tuvo en sus manos fue el omega, en un acuerdo silencioso se prometió cuidarlo. El beta tenía una pareja, joven y hermoso, omega también que esperaba en casa con un hermoso bebé de un año, pero esto no era necesario decirlo al alfa, tampoco decir que era un hermoso chico amigo de su hijo. La mirada y atención del padre lu busco enseguida a su esposo en cuanto tuvo un espacio de la conversación con su cachorro, para solo encontrarlo algo apartado de ellos hablando con un alfa, un enorme alfa dominante. Camino y en dos pasos ya estaba frente a ellos viéndolos directamente, agarro la cintura de su esposo posesivamente hasta que su nariz percibió algo extraño. Aquel chico olía como bosque, pino, tierra y ¿yogurt? ¿Miel?¿leche…? Miró a su hijo el cual se rasco la cabeza pasando la mano por su cuello como si hubiera algo que había olvidado explicar. ¿Pero que necesitaba explicar? El no percibía nada y tampoco tenía una relación como orión, aunque las últimas semanas almorzaba, cenaba y salió a tener largas charlas con el alfa… Ambos ¿tenían una relación? “Papá, papá… él es “ “Orión, un gusto” El alfa pestaño un par de veces, intercalo miradas con un brillo especial entre alfa y omega para luego mirar directamente al alfa pero hablando hacía su hijo. “Él huele como tú” Ambos se miraron, ahora si era probable que algo de sus aromas estuvieran mezclados, mientras recibió las indicaciones del director el alfa estuvo abrazado a su cintura como si fuera algo natural. El más alto encogió un poco el cuello y claro que podía sentirlo aunque sabía que eso no era a lo que se refería el padre lu. El aroma de su omega estaba mezclado con el suyo y eran una armonía perfecta. “Si, él… bueno él es él, se pega” Dejo salir de forma burbujeante, demostrando que la cercanía sí era algo natural y que él estaba de acuerdo. Orión siendo atrevido como era su personalidad cerca de ese omega, estiro una mano y la paso por la cintura de la pareja, estiro la otra frente al padre estrechando sus palmas de forma cortes. No hubo un gran intercambio de palabras hasta que saliera un m*****o del elenco y llamará a Noah para comenzar a terminar el maquillaje. Desapareció detrás de una puerta color burdeo de lata que estaba oculta al costado de la entrada principal a las gradas frente al escenario. Yohan le hizo un ademan al padre lú y este comprendió las intenciones de su pareja, ambos invitaron a orión para que se sentara con ellos y vieran la obra de teatro. Había mucha gente, fotógrafos, periodistas. El alcance de la publicidad de la obra era que mostrarían nuevos talentos del teatro, entre ellos Noah. La obra fue un éxito, si bien orión había visto múltiples veces los ensayos realmente ensayando es difícil apreciar tan certeramente el talento, estaba fascinado, excitado, emocionado y algo como un orgullo silencioso murmuraba en su pecho. Al finalizar la obra todos los actores fueron llevados al fondo, celebraron el éxito de la primera presentación, Orión camino separándose de los asistentes, incluso dejando a los padres del omega entre la multitud y espectadores, camino mecánicamente para encontrar al omega celebrando con sus compañeros. En cuanto estuvo reunido con los demás él también recibió una copa de espumante. A los minutos no se resistió guardar el aliento caliente que tenía entre los labios  y estrecho en sus brazos al omega, la mirada de los actores recayó sobre ellos pero nadie dijo nada, tampoco notaron el recelo de algunos ojos sobre la figura de ambos. Cuando el cálido y contenedor abrazo comenzó a aliviar el cuerpo del alfa, esté se apartó sin separar los cuerpos, solo dejando un pequeño espacio entre sus rostros. Había escondido la nariz en el recoveco del cuello del omega haciendo cosquillas con su respiración en el área. El alfa mantenía oculto un sentimiento extraño en el pecho, su corazón palpitaba de prisa cada vez que descubría algo nuevo del omega y quería hacerlo saber. También sentía celos de las miradas sobre él, quería mantenerlo a su lado. Estaba caminando sobre cristal hace más de un mes, pensaba muy dentro de él que si continuaban así un día llegaría alguien y se lo arrebataría. Nada más alejado de la verdad, pues él también sabía que el omega aparte de él no había aceptado en su vida otros alfas u betas, ni siquiera les daba la leve esperanza de hacerse ilusiones. Pero así lo sentía; no podía evitarlo, a sus ojos Noah tenía tantas buenas cualidades que su pecho se sentía caliente y vivía los logros del más joven con orgullo propio. Dentro de las 3 semanas que se le permitió acercarse a él descubrió que era dedicado, meticuloso, ordenado, divertido e incluso poético, admiraba las pequeñas cosas, se hacía responsable de su vida y aunque le costaba pedir ayuda aceptaba consejos y aprendía de los otros. No conocía omegas así, es más, pocas personas aparte de los miembros de su familia eran así. Costaba encontrar gente que tuviera fuertes vínculos familiares, buenas características de su personalidad, que fuera hermoso, con cierta humildad no lastimera. “¿Qué haces?” Pregunto el omega sonriendo, le causaba ternura la forma de ser del alfa. Esté buscaba siempre una oportunidad de acercarse a su cuello y capturar en su nariz el aroma que tenía su piel. Ahora la respiración de este le hacía cosquillas. “¿Te pasó algo bueno?” El alfa aparto una vez más su rostro del cuello del chico, lo miró buscando algo con su mirada en el rostro sonrojado del más joven. “Me pasan muchas cosas buenas contigo” El omega se sonrojo aún más haciendo que Orión ocultará su rostro de nuevo en el recoveco de su cuello. No fue un beso como tal pero afirmo sus labios humedecidos sobre la tersa y acalorada piel. Tenía un leve aroma a sus feromonas mezclado con el del exterior. Cuando por fin ambos recobraron el aliento volvieron a mirarse teniendo al alfa peligrosamente cerca sonrió. Sus rostros estaban a cinco centímetros de distancia, el alfa no podía quitar la mirada de los labios suaves y regordetes del más joven, eran frescos de color rosa vivido, humedecidos por la saliva, levemente separados dejando escapar su cálido aliento. Paso la punta de su nariz por la nariz del contrarió sintiéndose cada vez más vivaz y caliente. No encontrando resistencia o negativa continuo observando los labios del más joven sin embargo el primero en acercarse unos centímetros fue el omega; quedando solo a un respiro de distancia. El alfa termino el camino presionando sus labios sobre los del más joven rompiendo por completo aquella brecha. Fue el primer beso real que se dieron, esté ya no era un leve roce entre los dos. Ahora sus salivas se mezclaron, el interior de la boca del omega fue succionado por el alfa y aquí lo noto, él realmente estaba robando el primer beso de aquel chico, una primera vez que guardaría para siempre en su memoria. Con su lengua delineo la parte interna del labio inferior del más joven permitiéndose entrar por la caliente cavidad bucal del chico, sus lenguas chocaron tan caliente, el alfa mordió y succiono sus labios dejando espacio suficiente solo para que el más joven respirará. El silencio no los incomodo porque en algún momento habían olvidado el lugar en el que se encontraban. Los brazos del omega se movieron instintivamente a los hombros del más alto ya que la diferencia de tamaño lo requería pero fueron abruptamente detenidos por un par de manos. “Bueno, bueno, eso es suficiente” Dijo Julián. “Te pasas orión” Ninguno de los dos tomo en cuenta lo que el omega dijo; si bien no puso sus manos en el cuello porque fue detenido, afirmo ambas palmas en el pecho del más alto y ambos continuaron besándose. Esto claramente significaba que estaba aceptando al alfa ¿No es cierto? Ya no podía seguirse negando, el alfa había estado capturando pequeños trozos de pensamientos cada vez abarcando más espacio en su vida, en el primer mes tenían su primer beso. Quizás ambos eran algo lentos respecto al camino que estaban tomando pero qué más da, ninguno tenía prisa. Noah recién estaba aceptando que sí, él quería aceptar al alfa en su vida aunque aún no se lo diría. Quería estar seguro de que ambos estaban en la misma página. 
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