Por el inicio de la preparación para rendir el examen para obtener el grado de licenciado en un año, Shiro debió adoptar una rutina completamente diferente a la que estaba acostumbrado. Durante casi diez años se la había pasado trabajando todo el día, desde las 5 am hasta las 6 pm, y en labores que implicaran mantenerlo en movimiento, por lo que no necesitaba realizar ejercicio para mantenerse en buena forma y salud. Sin embargo, ya no trabajaría cargando grandes paquetes de periódicos, moviendo los muebles del salón de un restaurante para limpiar los pisos ni llevando pesadas cajas con botellas de sake, ahora estaría sentado por largas horas, leyendo casos, escuchando clases, tomando apuntes. Por ello Shiro decidió que a diario iniciaría su nuevo día a las 5 am para hacer cuarenta y cinco

