Levi:
Tenía sentimientos encontrados. Yo no quería hacerle daño. El amor que empezaba a sentir por ella y que el sentía por la reina empezaban a mezclarse. Más que sentir amor hacia la reina... yo solo la necesitaba.
Un pensamiento llego a mi mente -La reina siempre será más importante que ella.- sentía que me caía, me sostuve del escritorio tratando de ubicarme. ¿Dónde estaba? Enfócate Levi. Enfócate por favor...
La reina es lo primordial aquí; tenía que quedarme eso claro en mi cabeza. Todas las vidas del mundo valen la de ella. Me enojaba al recordar que ella la había insultado y a su vez quería odiarla y la odiaba aún más porque no podía. Porque ella llegaba de pronto con un jardín entre sus manos, ella siempre llegaba a tiempo... ella siempre tenía las maravillas del universo a su alcance, a su alcance para salvarme... y también para destruirme.
Dylan:
-¿Enserio sigue en su habitación encerrado?- Por alguna razón el no dejaba de colmarme la paciencia
-¿Quisieras irte ya? Trato de trabajar.
No tengo tiempo para estar jugando.
-Dylan.- oí su voz, sorprendentemente seria esta vez, y viniendo de Martin, algo así no era bueno -¿Qué pasara con la reina? ¿Levi ya tiene un plan? ¿Por qué no ha hecho nada aun? Pensé que intentaría seguir viendo a otras candidatas. El necesita ponerlas a prueba, él debe averiguar de una forma u otra quien es. –me miro, esa mirada... la conocía, la conocía perfectamente, era desesperación -Él nos lo prometió- el trataba de aferrarse a cualquier cosa que lo sostuviera, cualquier cosa que lo mantuviera de pie, y esa sin duda, eran los ideales de Levi.
-El solo está confundido en estos momentos – esa era para mí la respuesta más sencilla de dar.
-¿Pero cuando?- el tenía dibujada en su rostro esa preocupación, ese rayo de esperanza, pero a su vez desesperación... y yo hubiera deseado que nadie nunca tuviera que sentir tales sentimientos. Porque él dependía de Levi, yo dependía de Levi, y el futuro de un reino dependía de él.
Él tenía que encontrarla.
-Pronto- dije
-...- Su mirada por un momento perdió ese brillo, el parecía decepcionado, obviamente no era la respuesta que esperaba... pero era la mejor que podía darle.
Alice:
Llegada la noche solo podía dar vueltas en mi cama. Aun sin saber que pensar... Mi corazón... en ese momento... latía como loco, parecía que podía haber explotado en cualquier instante, me sentía nerviosa, me puse hasta pálida. Levi Domine... el... él era extraño, y me molestaba, porque yo lo consideraba extraño; y no de una mala manera.
Conexión...
El beso.
...........................
No recuerdo mucho de esa noche, a la mañana siguiente fui al entrenamiento; al igual que cada día.
Reunidos los 5 grandes en sus mesas. Su mirada volvía ser seria y distante, volvía a tener su aura de siempre. El detonaba poder y control, y yo de seguro parezco una tortuga, una estúpida tortuga que se volteo y no se puede volver a parar.
No bastaba con que el dijera que le gustaba, o todo lo que dijo ayer. –Por favor Levi, justifica tus sentimientos-
Una voz retorno a mi cabeza instintivamente –No te hagas ilusiones, él ya está comprometido- Y ósea vamos, no seamos hipócritas, Ericka era hermosa, pestañas largas y cara fina, ojos deslumbrantes y cabello tan largo y sedoso, como roció de oro puro. Levi estaba ciego si enserio le gustaba yo más que ella, estaba claro que tenía un problema.
Posición social.
Ella tenía su propio castillo ¿Cómo podía competir contra eso? Yo no era nadie, no, menos que nadie, yo pronto iba a ser historia, una muerta más, una muerta menos de este enfermizo juego. Reina vampiro; tan solo un mito, no ha aparecido en 300 años, ¿Por qué creen que iba a aparecer ahora? Todas nuestras vidas serán sacrificadas en vano. Nadie nunca lograra probar ser ella; porque simplemente no existe. No entendía porque a Levi ella le parecía tan importante, porque Levi creía tanto en las profecías. Vampiros locos de la época antigua garabateando en piedras. Oh vamos, hasta un loco podría hacerlo, y no significa que sea cierto.
Apenas acabo el entrenamiento Levi fue el primero en retirarse. Lo mire desde que se levantó, hasta que salió. Mi mirada paso a otra persona en ese momento. Dylan.
El me miraba.
Lo vi lanzarme una señal, un gesto más que nada. Era una de esas señales de "quédate donde estas". Espero que los estudiantes salieran, hasta que vi a Dylan despedirse de los otros y avanzar hacia mí.
-Tú y yo tenemos que hablar- oh oh, nunca es bueno cuando alguien te dice "tenemos que hablar". ¡Ya nadie dice eso! Sin embargo, aquí estaba Dylan diciéndolo. Y es más, el suele ser muy formal, pero esta vez no me trato por "usted" me trato de "tu"
Sin siquiera cuestionarlo, yo sabía perfectamente de que quería hablar.
Bryan:
Si pudiera tener lo que desearas... ¿Qué tendrías?
-¿Dónde está mi prometido?- Ericka solo hablaba sin parar, repitiendo siempre la misma tonta pregunta
-Por milésima vez.- la mire molesto –no lo sé.- conteste de mala gana y así seguí leyendo
-¡Bryan! – yo hubiera ignorado su grito, sino fuera porque arranco de mis manos mi libro
-¡Hey! ¡Devuélvemelo enseguida!- me levante rápidamente y demande esta orden.
-Ayúdame a buscarlo y lo tendrás- sonrió maliciosamente
-Eso es ser manipuladora lady Ericka,
-¿A si?- pregunto fingiendo inocencia.
¿Dónde están el resto de los chicos cuando se los necesitaban?
¿Dylan? ¿Martin? ¿Víctor? Y el culpable de todo LEVI.
-Te ayudare a buscarlo- dije sin alternativa alguna y solo resignándome a sus caprichos.
Alice:
El despacho de Dylan era muy acogedor y elegante. El lugar tenía ese toque serio que le favorecía tanto a él, este cuarto y él; se parecían bastante. Un reflejo de su ser.
-Adelante, siéntate- dijo mientras me señalaba la silla frente a su escritorio.
Solo obedecí.
-Creo que ya debes de asumir sobre que quiero hablar.
-No es un "que"- dije mirándolo – es un quien. - remarque corrigiéndolo
-Eres lista y perceptiva. Has demostrado gran desarrollo en las pruebas, tienes madera de líder, lo demostraste en captura la bandera. - de repente lo vi coger unos papeles –tienes una reputación formada aquí en el castillo por tus compañeros. - me lanzo una vaga mirada para después volverla a pasar por sus papeles –Nada mal para un amateur. Una novata- remarco. –Digna candidata. Los 5 grandes no hubieran elegido menos, todos ustedes fueron estudiados antes de ser elegidos.
-Dylan.- pronuncie su nombre, claro suave, serio. –¿Qué me quieres decir? Se claro.
-Tienes un aura de superioridad. ¿Te lo han dicho?
-...
-¿Por qué crees que puedes hablarme de "tu"?
-Porque, - lo mire –Tú lo has hecho primero.
Por un momento creo que lo vi reírse.
-De acuerdo. Mi culpa.
-Si es de Levi de quien quieres hablar. Empieza- pedí
Me miro, su mirada era de... intriga -¿Qué tanto sabes sobre Levi queriendo encontrar a la reina vampiro?
-No lo sé- dije honesta –No hemos hablado mucho sobre la reina, una que otros vagos comentarios, pero es todo.
-¿Sabes cuál es el motivo de tu estar aquí?
-No.- mis palabras fueron cargados de rencor y resentimiento
-No me malinterpretes, yo no soy el enemigo aquí – miro de nuevo a sus papeles- Nuestro objetivo es encontrar entro los candidatos a la reina y al rey; el objetivo es encontrar a ambos o todo será en vano.
-Pensé que esto se trataba de Levi. – argumente enseguida -¿Por qué hablamos sobre ellos entonces?
-¡Corrígete!- su voz sonó cortante y elevada–Cuando te refieras a ellos, hazlo con el respeto que se merecen su rey y su reina, a quienes le debes tu lealtad.
-...
¿Por qué hacían esto? ¿Por qué les debían tanto respeto a ellos? ¿A vampiros que no conocían y que no se habían atrevido a aparecer en 300 años?
-Levi está mezclando las cosas. Porque él ha desarrollado algún tipo de sentimiento hacia ti. Él está confundido.
Me quede en blanco por un minuto.
Así que... él lo sabía.
-¿Y tú? ¿Él te gusta?- cuestiono enseguida con su mirada fija en mí, con un aura de seriedad total haciendo así notar que no estaba jugando para nada.
-¿Y que si digo que sí?
¿Por qué rayos dije eso? ¿Acaso tenía miedo de que lo alejaran de mí? ¿Y porque rayos yo lo quería cerca de todas formas?
Me he vuelto loca, loca, loca, loca, loca, loca, loca.
Solo puedo recordar a Levi en estos momentos besándome... a un Levi vulnerable que anhelaba proteger, a un Levi posesivo diciéndome que le pertenecía, a un Levi confundido entre sus deberes y responsabilidades; Levi era un mundo, un mundo precioso y totalmente desconocido para mí.
-Sería un error. –Sentencio -El destino de Levi esta predicho. Predeterminado por una fuerza mayor. No podemos sujetarlo con nosotros. El siempre intentara aspirar a más; porque él es ese tipo de persona.
-No sé por qué presiento que me has traído aquí para pedirme algo- lo mire
-Eso es porque eres muy lista y sabes lo que te conviene.
-¿Qué quieres?
-No le des falsas ilusiones, y no te las llenes tú también. Morirás al final de esta competencia de todas formas y Levi quedara mal. – sus palabras fueron firmes, y frías, sin sentimiento o emoción.
Morir...
¿A quién engañas Alice? a menos que seas la reina vampiro, tu morirás.
Quizás no hoy, quizás no mañana, pero... morirás.
Me levante dispuesta a irme aun sin contestar.
-Alice.- llamo cuando llegue a la puerta. -¿Lo prometes?
Mi corazón latiéndome a mil por hora.
-No puedo...- susurre –Ni yo sé lo que estoy sintiendo, estoy tan confundida como el, no puedo asegurarte como reaccionara mi corazón ante las cosas que pasen. No puedo mentirte, pero tampoco pienso renunciar a mis sentimientos. ¿Esconder mis sentimientos hasta el punto de no darles importancia? Quien haría eso...
-Espero al menos que lo consideres... Es lo mejor para Levi.
-Adiós Dylan.- y cerré la puerta.
Estaba en blanco.
¿Por qué me pasa todo esto a mí?
Nadie más que yo sabía que tener algo con Levi sería imposible, una locura...
Mis pies se movieron automáticamente por el pasillo, solo quiera llegar a mi cuarto, solo necesitaba tocar mi cama...
Sus ojos se centraron en los míos en cuanto lo vi, pasando por el pasillo venia Levi. Me detuve en seco solo viéndolo y el hizo lo mismo. Sentía que me estaba analizando de alguna manera, hasta que se acercó.
-Ven conmigo- dijo y se movió.
Solo camine detrás de él, veía claramente como por momentos el miraba hacia atrás, solo para asegurarse que yo aún lo seguía.
Llegamos hasta el invernadero.
-Por alguna razón quería que fueras tú- dijo, ninguno de los dos se había sentado, es más, él estaba de espaldas hacia mi cuando se detuvo y lo dijo.
-¿Qué fuera quién?- cuestione enseguida
-La reina.
Lo mire sintiendo una tristeza que no comprendía. Yo... la reina...
-¿Cómo están tan seguros de que aparecerá? Durante años han estado llamando candidatos y todos terminan muertos porque nadie ha probado serlo.
-Aparecerá- su voz... sonaba seguro, muy firme con sus convicciones y creencias. Sus principios hacia todo lo que conocía... él estaba seguro de todos ellos.
-Si pero, ¿Por qué?
-Porque su corona apareció en el estandarte. La reina y el rey vampiro están entre nosotros.
Me dolía verlo... el enserio lo creía.
-Ellos están destinados a ser una pareja- dije- y cuando ellos dos lleguen todo cambiara ¿Eso dicen las profecías no?
-Si- confirmo
-Pues si ese es el caso ¿Qué tienes que ver tú?
-Tú y yo vivimos bajo una red de conspiraciones y secretos. Regidos por el gran consejo vampiro. ¿Acaso no entiendes que solo la revelación de ellos dos cambiara todo?
Solo desvié mi vista.
-Los cinco grandes no son tus enemigos.
-Yo los odio.- mis palabras salieron sin yo poder detenerlas. Cargadas y llenas de rencor, acumulado durante 6 años.
-¿Esa es la razón por la cual no correspondes a mis sentimientos? ¿Por qué tú me odias?
-...
Lo vi mirarme vagamente y luego volver a girarse-No eres la única confundida- admitió –Yo más que nadie lo estoy, muchas veces no puedo evitar quererte lejos de mí, pero a su vez no puedo dejar de desear tenerte cerca.
-No te comprendo Levi...
-Lo sé- dijo tristemente –ni yo a mí mismo.
-...
-Tus calificaciones- dijo claro y se volteo a mi dirección para verme directamente –Todas las pruebas que diste fueron fascinantes, fantásticas en realidad. Te daba una mala nota porque te odiaba.
¿Qué?
-No sabes enserio cuanto te detestaba- dijo
Detestaba...
-¿P-por qué?- pregunte estupefacta.
-Porque cuando estabas cerca de mí... cada vez me hacías sentir algo por ti y eso me enojaba.
Levi:
Me enojaba saber que pronto tú presencia... más pronto de lo que yo imaginaba todo tu ser paso a ser más importante para mí que la reina...
Alice:
-Te enojabas porque... ¿te gustaba?
-No exactamente- lo vi mirar hacia las flores, una flor en específico, las Aster –en un principio pensé en considerar la idea de que te expulsaran, así todo pararía y al no verte lo que estaba empezando a sentir simplemente se detendría.
-No verme sería la solución a tus problemas...- repetí
-Sí, pero cada vez que pasaba algo que te ponía en peligro o en una posible expulsión, en contra de todo lo que soy siempre llegaba a impedirlo, porque una parte de mí no quería que te fueras, quería retenerte e incluso en contra de tu voluntad, lo único que quería era tenerte cerca. Te odiaba. Lo único que quería era que tú fueras la reina.
Ahí lo entendí... las malas notas... se estaba desquitando. Desquitando de que yo no fuera la reina vampiro.
-Por eso me ponías mala nota...- y su odio hacia mi influyo bastante también.
-Te quería muerta o expulsada- escupió amargamente –No me importaba realmente cual pasara primero –dijo con desdén –Pero...- la expresión de su rostro parecía de remordimiento –Todo eso lo hacía porque odiaba lo que me estabas haciendo sentir y quise... pensé... que podía detenerlo si tu desaparecías de mi vida, de cualquiera de las dos maneras, sin embargo, me era inevitable el no querer ayudarte cuando te metías en problemas.
-...
-¿Alguna vez te han dicho que tienes un talento innato para meterte en problemas?
-lo siento...
Me miro con compasión -No importa.-dijo –Al fin y al cabo termine justo en el lugar que estaba evitando estar. Me gustas. No creo que pueda hacer nada al respecto ya.
-El destino de Levi esta predicho. Predeterminado por una fuerza mayor. No podemos sujetarlo con nosotros. El siempre intentara aspirar a más; porque él es ese tipo de persona – esas habían sido las palabras de Dylan.
-Me aterraba la idea de pensar que algo malo podía pasarte- dijo mientras lo vi caminar a mi dirección.
-¿Qué quieres hacer ahora?
-Tengo miedo- lo oí decir.
Miedo...
Levi... ¿Tenía miedo?
-¿De qué?
-De lo que sea que está por venir.
-...
-No tienes idea de todo lo que se avecina, avanza... está avanzando muy rápidamente- la expresión dibujada en su rostro me lastimo, solo hubiera deseado poder abrazarlo, reconfortarlo, decirle que todo estaría bien... pero... ¿Cómo hacerlo cuando ni yo estaba segura?
Necesito saber más de ti Levi... necesitas contarme todo lo que te atormenta, por favor déjame cargar parte de tu peso, déjame... ser tu apoyo.
-¡Levi! ¡Eres un impuntual! ¡Entre todos los vampiros del mundo!- una chica avanzo, con pasos elegantes pero rápidos hacia el chico parada frente a mí, sus cabellos caían en su rostro y tenía su mirada apagada... Levi...
-Ericka deseaba verte- hablo Bryan entrando, él era uno de los 5 grandes. Me miro, solo cuestión de segundos y después volvió a ver a Levi
-Está bien – le informo Levi tranquilizándolo –Llévatela de vuelta al castillo – le hablo, el... él se refería a mí.
Bryan me miro, dándome una señal de que avanzara fuera del invernadero y los dejara solos.
Él se quedaría... él se iba a quedar allí con Ericka.
Lo mire por última vez a Levi, pero ahora el daba toda su atención a ella; a su prometida.
Sentí una enorme mezcla de tristeza y rabia.
-¿Qué espera usted?- cuestione enseguida Bryan
-Sí, disculpe usted- dije y simplemente avance fuera
Levi:
Alcance a verla antes de que saliera por completo.
-¿Levi me estas escuchando?
-Sí, Ericka, te estoy escuchando, dime, ¿Qué pasa?
-Ya estoy cansada- me informo -¿Cuándo podrás salir de este castillo? Quizás si mi padre hablara con el consejo...
-No hagas nada – la mire –No intervengas, nunca me ha gustado que nadie hable por mí.
-Lo sé,- me miro triste ¿Por qué últimamente todos me dedicaban esa mirada? -¿Que hacías con una candidata? ¿Acaso crees que puede ser la reina? ¿Ya la encontraste?
-No.
Oí como lanzo un suspiro –Ojalá y la encuentres... cambiarias la vida de muchos por aquí. En especial la nuestra.
-¿A qué has venido?
-Solo quería ver como estabas. Pensé que estar todo el día aquí encerrado debe ser aburrido.
-Lo aprecio enserio, pero...
-¡Nada de peros!- me corto –He traído unos juegos, al menos ya no estarás tan preocupado- dijo y así la vi sacar un ajedrez de un bolso inmenso.
Lo coloco sobre la mesa y se puso a armarlo.
-¿Tienes hambre? – Pregunte -¿Ya has comido algo?
Vi como negó con la cabeza
-Llamare a que te traigan algo – le informe y me gire por un momento para hacer una llamada, marque el número y solo esperaba que contestaran
-¿Qué es eso?- oí que pregunto a mis espaldas
Di la vuelta y la vi –Una flor- dije al recordarla -Aster- estaba encima de la mesa, puesta en un florero, se veía hermosa, se parecía tanto a ella...
-¿Eh? ¿Y porque sonríes?
¿Sonreír? ¿Estaba sonriendo?
-P-por nada...
-Levi estas rojo.
-¡C-claro que no!- y en ese momento oí como contestaron del otro lado del teléfono –Si, hola.
-Dime Levi, ¿En qué andas tú?- Ericka solo lanzaba pregunta tras pregunta.
-¿Carne o pollo?-pregunte.
Oí como suspiro –Carne.