Capítulo 7: ¿Celoso?

907 Palabras
¡Madre mía, Peter Black me está besando! Y como besa... no quiero separarme nunca de sus labios. ¡No! Lucy, recapacita, este imbécil y egocéntrico idiota te está besando y tu como si nada. Otra vez mi hermosa conciencia, pero tiene razón. Me separo de él rápidamente y le pego una bofetada. —¡Que haces! ¡Por qué me besas idiota! —le miro muy cabreada y muy colorada. —Te beso porque quiero y porque eres mía, y eso me da el derecho de hacer lo que quiera contigo. —responde de manera pervertida. Qué asco de chico. —Ah y como vuelvas a pegarme no respondo de mí y no voy a dudar en devolvértela, aunque seas una chica no tendré piedad, ¡me has entendido! —yo solo asiente con la cabeza asustada por el tono en el que lo ha dicho. —Bien, ahora sí que nos vamos. Nos marchamos volando hacia la aldea, pero algo llama mi atención, es un lago precioso que está lleno de corales y de nenúfares, hasta juraría haber visto a una mujer en el lago. Mañana iré a explorar ese lago, parece entretenido, total para lo que tengo que hacer aquí, al menos me divierto un poco ya que estoy raptada en esta isla. Al llegar a la aldea todos los chicos se encuentran alrededor de una hoguera. —Ven, vamos a sentarnos con ellos Lucy. —Peter coge mi brazo, pero yo rápidamente me separo de su agarre. —Peter estoy muy cansada, mejor me voy a mi cama.  —Si te digo que vengas conmigo vienes sin rechistar. —¡Ya y si yo te digo que me quiero ir a la cama es porque quiero irme a dormir y tú no me lo vas a impedir! A no ser que quieras que me duerma alrededor de tus chicos. —exclamo eso en un tono más desafiante. —¡Está bien, haz lo que te dé la gana! —dice esto y se marcha. Espera, no se puede ir, aun no sé dónde voy a dormir. —¡Espera Peter! —¿Ahora qué pasa? —se voltea para mirarme. —Que no sé dónde voy a dormir. —Oh en cuanto a eso, tu cabaña esta justo al lado de la mía, pero aún no está del todo lista, así que tendrás que dormir esta noche en mi cama. —¡No voy a dormir contigo!  —Vale, pues duerme en el suelo. —se encoge de hombros despreocupado. —¡Está bien! Dime donde está tu cabaña. —Está justo... —no puede terminar la frase ya que aparece Pablo. —Hola Black, no he podido evitar escuchar vuestra conversación, más que nada porque estáis casi gritando y se escucha desde la hoguera. Dios que corte... nuestra conversación la han escuchado todos. —No te preocupes Lucy, te puedes quedar a dormir en mi cabaña si quieres, a mí no me importa.  —Para tu información Pablo se va a quedar a dormir en mi cabaña, y ahora se buen chico y vete con los demás anda. —Black que lo digo en serio, además sé que no te gusta que la gente te agobie, por eso me ofrezco a que Lucy se quede en mi cabaña esta noche. O no, Peter se está cabreando... lo noto en su mirada y por sus puños cerrados. —¡Te he dicho que se va a quedar en mi cabaña, y ahora vete con los demás! Vale, ya está cabreado. —Espera Pablo, Peter creo que Pablo tiene razón, lo mejor será que duerma con él, además tú necesitas tu espacio, ¿no?   O no, me he vuelto a pasar cien pueblos, ahora sí que está cabreado, hasta se puede decir que echa chispas. —¡Te he dicho que vas a dormir conmigo quieras o no, o es conmigo o duermes aquí fuera! Y tú —señala a Pablo—, ¡largo de aquí o te convierto en comida para tiburones! —Pablo sale corriendo, cualquiera no lo haría después de que te digan eso, y más si te lo dice Peter Black. —¡No tienes por qué hablarle así, y a mí tampoco, no lo voy a permitir! —Me da igual lo que digas, aquí solo mando yo y solo se hace lo que yo diga. —Si pues yo no voy a hacer lo que tú digas. —exclamo muy furiosa alejándome de él—. ¡Ah y prefiero dormir en el suelo antes que dormir contigo! —me marcho de ahí hecha una furia, creo que ha dicho algo cuando me estoy marchando, pero la verdad ni me interesa. Pues esta noche me toca dormir bajo un árbol, bueno mejor que dormir con ese repelente hijo de... No me da tiempo de maldecirlo más, ya que me quede dormida. A la mañana siguiente despierto muy temprano, demasiado diría yo, ya que nadie está despierto todavía. Estupendo, así podré ir a ver el lago de los corales. Me lavo la cara con un poco de agua y desayuno las sobras que se dejaron los chicos anoche, después me pongo en marcha de ese mágico lago. Así podré bañarme al fin, ya que no me he lavado desde que he llegado a la isla. —Bueno, en marcha, espero que no se despierte nadie, sobre todo Peter...
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR