Irina despertó entre gritos desesperados y sudores fríos, parecía tan real... Sabía que era solo una pesadilla, uno más de los tormentos de su enloquecida mente, pero le tomaría algo de tiempo acostumbrarse a la nueva manifestación del terror que tanto oprimía su pecho. El ver a todos aquellos que amaba convertidos en simples c*******s le provocaba espantosos escalofríos. Aterrada se abrazo a sí misma colocándose en posición fetal, respiraba con dificultad y las imágenes de ese sueño se repetían en su mente una y otra vez atormentándola. "Debo calmarme... Debo calmarme, fue solo un sueño. " Tomo una gran bocanada de aire e intento deshacerse de esos pensamientos, debía concentrarse en otra cosa o enloquecería. Sus ojos viajaron entonces por el lugar donde se encontraba; eran solo cuatro

