Dos semanas habían pasado en los que se dedicaban a revisar los planes una y otra vez, no se les podía escapar ningún detalle. Alexander e Irina no se habían vuelto a acercar tanto como esa noche, pues el chico fue alejado de ellos para no causar sospechas. Alexander ni siquiera dudo en regresar a su puesto como policía y con ayuda de Axel le había asignado a la jefatura donde tenían a Lucas, por lo que debía comportarse como un oficial más para no levantar sospechas y evitar que le siguieran o algo parecido. Cuando el reloj marco las cuatro de la tarde se dio comienzo al plan. El desfile patriótico se daría en pocas horas ayudándoles a encubrirse. Ruth se quedaría con Eva, Axel y su familia en el apartamento, los dirigirían y del mismo modo se mantendrían a salvo para alivio de Irina.

