Al bajar del avión, vi a Anaís mi amiga bella, al verme me abrazó y me dijo,
—Mira ¿qué pasó allá atrás?— dijo ella sería —Tenemos una conversación pendiente— intervino Alex, —Todo fue un poco extraño, tu sabes—
Observo a los trillizos mientas se tocaba la nuca, nos dirigimos para la casa y vimos el océano —todo está tan hermoso— dijo liz, yo asentí y le agarre la mano a Sam que iba al lado mío, el me miró con sorpresa al ver que fui yo quien le tomo la mano, y mientras caminábamos atrás había quedado Erik con Alan y Alex, viendo la seguridad del personal habían unos guardias nuevos pero dijeron que era para más seguridad, aunque adentro de la casa no van a estar solo en los alrededores, al ver la casa es una de 2 pisos es como una cabaña muy linda color marrón en la entrada hay palmas y sillas el sol entra por las ventanas de la casa, amo las flores el aire salado golpea mi cara, Anaís camino y Sam le dijo en la parte de arriba es de ustedes, en eso Anaís me lanzo un beso, y se fue, mientras nos adentramos a la casa, Sam me dirigió a una habitación y me dijo, mientras me tocaba la mejilla,
—No te presionaremos, si quieres dormir a parte está bien, solo queremos estar contigo y que tu te sientas cómoda— dijo Sam Sam tono de voz suave en eso sentí el impulso de abrazarlo y lo hice, Sam me dijo
—Ponte cómoda, florecita—
entre en la habitación y me sentía sola no me gustaba, mientras Liz me decía cosas inapropiadas
—Dile que entre, dile, el quiere—
yo rodee los ojos, en eso quise entrar al baño, y vi una tina con un tocador, hay una ventanita en la parte de arriba que entra el sol, los tonos son de color azul claro, me baño, rápido porque estaba acalorada, al salir me coloqué una falda corta color rosa claro, que abrazaba mis muslos creo que es muy corta pero bueno, me coloqué una camisa de tiras color blanca, y mis sandalias, me hice una cola alta para salir, cómoda, salí y note que estaba sola, vi por la ventana y Anaís estaba ya adentro del mar bañándose, en eso sentí unas manos al rededor de mi cintura y Oli, y olía a vainilla, dije sin voltear,
—Hola Sam— el me volteo y me dijo mirándome a los ojos
–¿Como haces eso? Como siempre nos reconoces florecita
Yo le dije que sus olores eran diferentes, y incluso le dije los 3 son bien diferentes, pero muy hermosos, dñ el se rió y dijo
—¿Si? ¿Que te gusta de mí? ¿que me hace diferente?— dijo con una ceja levantada
Yo le miré y levanté una ceja, y respondí
—Bueno me gusta tu forma de hablar, es muy tierna, besas divino, me gusta como cocinas,
El me miró y me dijo
–¿Como sabes eso?—
yo le miré y dije que probé la comida que el se preparó un día que yo no pude, le dije que me gustaba también lo protector que era conmigo, y que también duerme tierno, en eso el me miró y me dijo,
—Mira— se cruzo de brazos —pensé que yo era el que te acosaba—
En eso me reí y dije —Gracias por cuidar de mi esa noche y por alejar a Félix, el solo quería otra cosa— en eso el gruño, y le dije
—Tranquilo, que de igual manera no lo acepte— Félix era un chico de mi escuela y siempre me acosaba, mientras hablábamos llegó Alan y Erik y me vieron con Sam, y se quejaron,
—¿Por que el siempre sale ganando— se quejo Erik
Se sentaron al rededor de mi
—¿Entonces te gustamos?— murmuro Alan
Yo los mires y les dije con una sonrisa traviesa
–Si de gustar hablamos el chico del avión, es lindo— escuché gruñidos
–¡Corre!— me grito mi loba
yo me levanté rápido y corrí por toda la casa, tratando de esquivar a Sam y Alan, en eso Erik salto y se lanzó arriba de mi poniendo una mano atrás de mi cabeza,
—¿En serio te gusto ese humano?— gruño colocando los ojos negros,
yo lo mire y le dije faltaba tu, y lo bese, el me agarró, los labios tan apasionante, su lengua querían entrar, en mi boca, y en eso Sam empezo a acariciar mis muslos yo gemi y la lengua de Erik, entro explorando cada parte de mi boca, mi lengua y la lengua de el sincronizadas en una danza, Alan me empezó a besar el cuello, mientras gemidos salían de mi boca, Liz gozaba de Skar, Malcon y Rey,
–Wres increíble gatica— susurro entre besos –Pero si de gustar hablamos, bueno hablemos de la azafata ¿que me dices Alan?– en eso Sam, se rió
—La azafata era tremenda— al ver a mi bebe , está hecha una furia jajaja la abracé
Sam:Me reí duro al ver a mi florecita hecha un volcán y le dije —Tu cabello no miente.
Al ver mi cabello estaba todo rojo, me tape la cara y los aparte, les dije —Ustedes siempre juegan así, yo solo estaba jugando, a demás ese chico es feo, a las personas que amo y quiero tener siempre están aquí, a cambio de ustedes. ¡Ustedes tienen a todas la chicas que quieran! yo solo soy una más— todo quedo en silencio, al verlos ellos, me agarraron y me sentaron
—Tenemos que hablar— dijo Erik serio –Celes, no queremos hacerte sufrir, ¿nos puedes escuchar? te amo demasiado pero no puedo ser egoísta y aislarte de todo, solo quiero tu protección.
—Las cosas no son así— intervino Alan –se que hemos sido unos idiotas bebé, pero necesitamos esta charla para que las cosas funcionen bien te amamos pero no podemos presionarte.
–Celeste— dijo Sam —Se que dije que eras de nosotros, queremos protegerte pero si tú no quieres estar con nosotros o no quieres aceptarnos, te dejaremos libre porque te amamos demasiado prefiero tu felicidad. Aunque siempre estaremos contigo vigilando cada movimiento para que nadie te haga daño– dije con una voz apagada,